Seis de cada diez compañías, un 63%, cuentan ya con un marco específico para la implantación ética de la Inteligencia Artificial (IA), lo que supone un aumento del 27% frente a 2025, de acuerdo con un estudio difundido este miércoles por “Top Employers Institute”.
El informe subraya que, a medida que la IA pasa de ser una simple herramienta de apoyo a operar como un sistema de agentes autónomos, los “riesgos dejan de ser errores aislados” y pasan a convertirse en “vulnerabilidades sistémicas”.
Ante este escenario, “Top Employers Institute” plantea nuevas exigencias en materia de uso responsable e implantación ética dentro de las organizaciones, señalando que la adopción de “buenas prácticas” éticas en IA “se ha acelerado significativamente”.
“Las organizaciones que invirtieron pronto en una gobernanza responsable de la IA están ahora en mejor posición para absorber los impactos de los sistemas multiagente”, ha afirmado el responsable para el Sur de Europa y Oriente Medio de “Top Employers Institute”, Massimo Begelle.
El estudio advierte, no obstante, de que la inteligencia artificial no genera “valor sostenible” si las personas no entienden cómo se integra en su día a día laboral. Por ello, el informe resalta dos “buenas prácticas” clave para reforzar el compromiso de las plantillas.
En primer lugar, “Top Employers Institute” indica que el 39% de las empresas certificadas con su sello implica a los empleados en debates sobre la ética de la IA y su incorporación a los procesos de recursos humanos.
En segundo lugar, el 41% de estas organizaciones revisa “continuamente” la implementación de la IA para analizar su efecto en el bienestar, la satisfacción en el puesto y el desarrollo de competencias, según los datos recogidos en el informe.
En conjunto, el estudio concluye que la IA agéntica conlleva implicaciones de “gran alcance para los responsables de Recursos Humanos”.