El 70% de los restaurantes afirma que su establecimiento atraviesa una etapa de estabilidad económica, frente a un 30% que aprecia riesgos concretos y un 3% que admite sufrir tensiones de liquidez, de acuerdo con el estudio “Retos y Desafíos de la Restauración en España”, impulsado por TheFork y con el apartado financiero desarrollado por la consultora Toluna.
La rentabilidad se revisa, aunque no siempre con la periodicidad que requiere un sector sometido a una demanda cambiante, a la estacionalidad y a una presión constante sobre los costes. El informe detalla que solo el 39% de los negocios la analiza cada semana, mientras que un 50% opta por revisarla mensualmente.
En cuanto a innovación y tecnología, la restauración progresa, pero con ritmos desiguales. El 71% de los encuestados considera que su grado de digitalización es alto o muy alto, aunque uno de cada tres profesionales admite que sigue trabajando con un nivel medio o bajo.
Dentro de este ámbito, la principal prioridad digital es nítida: el 34% pretende digitalizar con urgencia la gestión de reservas y la ocupación de las mesas, seguida por un 26% que se centra en optimizar la gestión y fidelización de clientes. Más allá del desembolso económico, los obstáculos clave para adoptar nuevas herramientas tecnológicas están vinculados a la falta de formación (30%), de tiempo (26%) y de claridad sobre el retorno económico (25%).
En la gestión de reservas, el estudio constata que el sector combina aún procesos digitales y manuales. La mitad de los restaurantes ya emplea 'software' específico para registrar las reservas, pero un 14% continúa utilizando el tradicional libro de papel y más de un tercio mantiene un modelo híbrido que mezcla ambos sistemas, lo que provoca duplicidades.
En lo relativo a facturación, el canal 'online' gana protagonismo y supone una parte muy relevante de los ingresos para numerosos locales. De hecho, uno de cada dos asegura que las reservas digitales representan el 50% de su volumen de negocio.
La fidelización de los comensales se consolida como uno de los grandes desafíos estructurales de la restauración en España. El estudio señala que el 43% de los restauradores observa que los clientes planifican más y reservan con mayor antelación, el 36% percibe que son más exigentes y el 24% cree que retenerlos resulta cada vez más complicado. Además, el 72% de los establecimientos registra tasas de repetición por debajo del 50%, lo que dificulta consolidar ingresos recurrentes y, al mismo tiempo, captar nuevos clientes.