Un 83,71% del capital de Iberdrola ha decidido recibir nuevos títulos de la compañía dentro de su programa de retribución flexible, correspondiente al dividendo a cuenta con cargo a los resultados del ejercicio 2025.
Con esta elección, se confirma de nuevo la inclinación mayoritaria de los accionistas del grupo por cobrar la remuneración en acciones, alcanzando este año el porcentaje más elevado de los últimos ejercicios.
Para atender esta opción, Iberdrola procederá a la emisión de 76,618 millones de acciones nuevas, con un valor nominal de 0,75 euros cada una, lo que implica una ampliación de capital del 1,147%, según comunicó la empresa a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).
El valor nominal del aumento de capital se ha cubierto íntegramente mediante la aplicación del saldo de la reserva denominada “reserva de prima de emisión de acciones”. Así, el capital social de la compañía, una vez ejecutada la ampliación, se situará en 5.068,384 millones de euros, dividido en 6.757,845 millones de acciones ordinarias de 0,75 euros de valor nominal cada una, todas ellas totalmente suscritas y desembolsadas.
Según el calendario difundido por la energética, estos nuevos títulos comenzarán a negociarse de forma ordinaria en el mercado el 3 de febrero, mientras que se prevé que la contratación ordinaria de las nuevas acciones arranque el 4 de febrero.
En paralelo, los titulares de 1.088,096 millones de acciones —equivalentes al 16,286% del capital social de Iberdrola— han optado por percibir el dividendo a cuenta en efectivo, por un importe de 0,253 euros brutos por acción. De este modo, el pago total bruto del dividendo a cuenta que se abonará este 2 de febrero asciende a 275,288 millones de euros.
La cuantía de 0,253 euros brutos por acción en concepto de dividendo a cuenta del ejercicio 2025 supone un incremento del 9,5% frente al dividendo a cuenta de 2024, que fue de 0,231 euros por título.
Este dividendo, correspondiente al ejercicio 2025, se completará con el dividendo complementario que el grupo prevé abonar en julio, condicionado a la aprobación de la junta general de accionistas.
Mediante el sistema “Iberdrola Retribución Flexible”, la energética brindaba a sus accionistas tres alternativas para cobrar el dividendo dentro de este esquema: percibir en efectivo los 0,253 euros brutos por acción; vender sus derechos de asignación en el mercado, u obtener sin coste nuevas acciones liberadas del grupo.