El Banco Central Europeo (BCE) ha impuesto este viernes una sanción de 7,55 millones de euros al banco francés Crédit Agricole por vulnerar la normativa del 8 de febrero de 2024, que exigía identificar y cuantificar los riesgos climáticos y medioambientales materiales asociados a su actividad.
En una nota oficial, el organismo supervisor detalla que la entidad gala “no evaluó suficientemente” dichos riesgos antes de la fecha límite fijada, el 31 de mayo de 2024. El comunicado precisa que el incumplimiento se prolongó durante 75 días.
Para determinar el importe de las “multas periódicas”, el BCE ha ponderado la gravedad de la infracción, el tiempo durante el que se mantuvo y los ingresos diarios de Crédit Agricole. La entidad dispone de la posibilidad de impugnar la sanción ante los tribunales de justicia competentes.
Esta decisión se produce en un contexto en el que el brazo supervisor del BCE ha reforzado el escrutinio sobre la exposición de las entidades financieras a los riesgos derivados del cambio climático. Primero trasladó a los bancos un conjunto de expectativas supervisoras y, posteriormente, ha ido aprobando decisiones vinculantes sobre la divulgación y la gestión de estas amenazas.