El bono británico a 30 años escala al 5,76%, su mayor nivel desde 1998

La rentabilidad del bono británico a 30 años sube al 5,76%, máximo desde 1998, en plena tensión política y con nuevas letras del Tesoro a 12 meses.

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Gráfico financiero. Arne Dedert/dpa

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El rendimiento del bono soberano británico a 30 años ha escalado hasta el 5,76%, una cota que no se veía desde 1998 y que encarece de forma notable la financiación del Gobierno del Reino Unido en la antesala de las elecciones locales de este jueves. Estos comicios llegan en un contexto en el que el Partido Laborista en el poder afronta un panorama electoral complicado, según los sondeos, ante el fuerte avance de la formación populista Reform UK.

El mercado de deuda pública británica, cuyos títulos se conocen como 'gilt', viene registrando fuertes subidas de rentabilidad en los últimos meses tras el estallido del conflicto de Irán. En este escenario, el rendimiento del 'gilt' a 30 años ha rebasado máximos no vistos desde 1998, mientras que la referencia a 10 años se sitúa ya por encima del 5%, en niveles que no se alcanzaban desde 2008.

Este repunte de los intereses se produce en un momento de clara fragilidad para el Ejecutivo de Keir Starmer, que se somete este jueves a una cita decisiva en la que se renovarán más de 5.000 asientos en los consejos locales. Al mismo tiempo, el partido del ultraderechista Nigel Farage irrumpe con fuerza en las encuestas, lo que incrementa la presión sobre el laborismo.

Paralelamente, el Partido Verde afronta estos comicios desde una posición ventajosa y podría arrebatar parte del espacio político al Partido Laborista. Algunos analistas prevén incluso que los laboristas podrían perder hasta 2.000 representantes en los gobiernos locales, lo que agravaría su desgaste institucional.

En esta línea, expertos de ING anticipaban la semana pasada que el clima de incertidumbre política en el Reino Unido, unido a un liderazgo del primer ministro cada vez más cuestionado, podría seguir presionando al alza los rendimientos de la deuda británica y prolongar esta dinámica en el corto plazo.

“Los bonos del Estado ya están bajo escrutinio debido al riesgo de inflación, y la incertidumbre política podría impulsar aún más a los inversores (globales) a buscar otras alternativas”, sostuvieron desde ING.

Nueva letra del Tesoro británico a 12 meses

En paralelo a este entorno de tensión en el mercado de bonos, el Tesoro del Reino Unido planea lanzar un nuevo instrumento de financiación a 12 meses con el objetivo de “incrementar la diversificación y fortalecer la resiliencia” del programa de financiación del estado británico.

Esta nueva letra del Tesoro a un año se incorporará al mercado de deuda hacia el final del ejercicio fiscal 2026-2027. Tras la consulta realizada por el Gobierno británico sobre este producto, la mayoría de los participantes consideró que contribuirá a atraer una mayor demanda estructural hacia la deuda del país.

Sin embargo, los encuestados también advirtieron de que la nueva letra del Tesoro quedará expuesta a las oscilaciones de precios del resto de bonos y que muchos inversores podrían seguir mostrando preferencia por emisiones con plazos de vencimiento más largos.