El barril de petróleo Brent, referencia en el mercado europeo, registraba a las 8.05 horas un leve retroceso del 0,1% justo antes del inicio de la negociación en las plazas del Viejo Continente, situándose ligeramente por encima de los 87 dólares por unidad, muy por debajo de los 118 dólares alcanzados el pasado lunes. En paralelo, el crudo West Texas Intermediate (WTI), referencia en Estados Unidos, avanzaba un 0,5% y se colocaba cerca de los 84 dólares.
Pese a la corrección reciente, la cotización del Brent continúa claramente por encima de los 72 dólares que marcaba antes del ataque sobre Irán llevado a cabo por Estados Unidos e Israel.
Este comportamiento del mercado petrolero llega después de que la Agencia Internacional de la Energía (AIE) planteara la mayor liberación de reservas de su historia con el objetivo de abaratar el crudo, encarecido por la guerra en Oriente Próximo y los problemas de tránsito en el estrecho de Ormuz, paso por el que circula alrededor de una quinta parte del petróleo y el gas que se comercia en el mundo.
Según informa The Wall Street Journal (WSJ), que cita fuentes conocedoras de las discusiones, el volumen de reservas que se pretende inyectar en el mercado superaría los 182 millones de barriles que los países de la AIE liberaron en dos ocasiones en 2022, tras la invasión rusa de Ucrania.
Al mismo tiempo, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, está evaluando "opciones adicionales" para contener el repunte de los precios de los combustibles derivado de la guerra de Irán y de las dificultades de navegación en el estrecho de Ormuz.
"El presidente y su equipo están observando de cerca los mercados, hablando con líderes de la industria, y el Ejército estadounidense está analizando opciones adicionales siguiendo la directiva del presidente de mantener abierto el estrecho de Ormuz", aseguró este martes la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, en rueda de prensa.
Leavitt subrayó que el inquilino de la Casa Blanca ya contemplaba que el régimen de los ayatolás intentara alterar el mercado energético y que, por ello, su Administración había preparado diferentes respuestas "desde mucho antes" de que se produjeran las "interrupciones temporales" en el flujo de suministro.
La cotización del crudo atraviesa un periodo de fuerte volatilidad, que la llevó a superar los 118 dólares el pasado lunes. Sin embargo, tras declarar Trump que la ofensiva contra el país centroasiático estaba "prácticamente terminada", el Brent perforó el umbral de los 100 dólares y hoy se mueve ya por debajo de los 90 dólares.
Trump también ha avisado a Irán de que, si adopta cualquier medida que obstaculice el transporte de petróleo en el estrecho de Ormuz, las fuerzas estadounidenses "lo golpearán 20 veces más fuerte que hasta ahora".
En respuesta, la Guardia Revolucionaria iraní ha garantizado que permitirá el paso de los buques de "cualquier país árabe o europeo que expulse a los embajadores israelíes y estadounidenses de su territorio", mientras que el secretario del Consejo de Seguridad Nacional iraní, Alí Lariyani, alertó de que "es poco probable que se logre algún tipo de seguridad en el estrecho de Ormuz".
En Wall Street, los índices Dow Jones y Nasdaq concluyeron la sesión del martes con descensos muy moderados, inferiores a una décima.
Dentro de este escenario, las principales Bolsas de Asia registran este miércoles un comportamiento desigual. El Nikkei de Tokio ha cerrado con un repunte del 1,5%, y el Kospi de Seúl ha avanzado un 1,4%. A su vez, el Hang Seng de Hong Kong se mantenía prácticamente plano y el parqué de Shanghai sumaba algo más de un 0,2%.
En Europa, los futuros apuntan a una apertura mixta, con ligeros retrocesos, de unas décimas, en Francfort y París, frente a suaves avances en Madrid y Milán.
El Ibex 35 terminó la jornada de ayer con una subida del 3,05%, hasta los 17.445 puntos. En el momento del cierre del selectivo español y del resto de grandes mercados europeos, el Brent se abarataba un 16,95% hasta los 87 dólares por barril, mientras que el West Texas Intermediate cedía un 2,82%, hasta los 83 dólares.
El papel estratégico del estrecho de Ormuz
El estrecho de Ormuz constituye la ruta clave para el transporte mundial de petróleo y gas. Por este corredor marítimo pasa aproximadamente uno de cada cinco barriles de crudo, de modo que cualquier alteración en su operativa tiene efectos inmediatos sobre la economía global, de acuerdo con la Administración de Información Energética de Estados Unidos (EIA, por sus siglas en inglés).
Tras el ataque de Estados Unidos e Israel sobre Irán, el estrecho de Ormuz se ha situado en el centro del tablero económico internacional y vuelve a plantearse la incógnita sobre las consecuencias de un cierre prolongado, aunque no se haya declarado oficialmente.
En la práctica, Ormuz actúa como un cuello de botella por el que debe transitar casi todo el petróleo y el gas que sale del golfo Pérsico hacia otros mercados. Desde este punto parten las exportaciones de Arabia Saudí, Irak, Kuwait, Qatar, Emiratos Árabes Unidos e Irán, los grandes productores de la zona. Según la EIA, la mayoría de los volúmenes que cruzan el estrecho carecen de rutas alternativas para abandonar la región.
El estrecho de Ormuz, encajado entre Omán e Irán, enlaza el Golfo Pérsico con el Golfo de Omán y el mar Arábigo.
El flujo de crudo a través de este paso alcanzó una media de 20 millones de barriles diarios en 2024, alrededor del 20% del consumo mundial de líquidos petrolíferos, según datos de la EIA.
Los volúmenes que atravesaron Ormuz en 2024 y en el primer trimestre de 2025 supusieron más de una cuarta parte del comercio marítimo global de petróleo y cerca de una quinta parte del consumo mundial de crudo y derivados.
Además, en torno a una quinta parte del comercio mundial de gas natural licuado (GNL) también utilizó esta ruta en 2024, principalmente procedente de Qatar.
Plan de Estados Unidos para proteger los envíos
La Corporación Financiera de Desarrollo Internacional (DFC) de Estados Unidos anunció el pasado viernes el lanzamiento de un programa dotado con 20.000 millones de dólares (17.236 millones de euros) para asegurar los cargamentos transportados por mar en Oriente Próximo.
De acuerdo con el organismo, la iniciativa se ha diseñado tras las consultas mantenidas con el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, y se ejecutará en "estrecha coordinación" con el Mando Central de Estados Unidos (Centcom).
En su fase inicial, el plan se dirigirá principalmente a la cobertura de seguros de maquinaria y casco, es decir, del propio buque, así como de la mercancía que transporte. La DFC ya ha seleccionado aseguradoras estadounidenses con las que contratar las pólizas necesarias.
"La cobertura de DFC ofrecerá un nivel de seguridad que ninguna otra póliza puede proporcionar. Estamos seguros de que nuestro plan de reaseguro permitirá que el petróleo, la gasolina, el gas natural licuado, el combustible para aviones y los fertilizantes vuelvan a fluir a través del estrecho de Ormuz hacia el resto del mundo", ha afirmado el consejero delegado de DFC, Ben Black.