El consejero delegado de Ryanair, Eddie Wilson, ha calificado de “lamentable, pero “no sorprendente” la iniciativa de Aena de incrementar las tasas aeroportuarias en el próximo periodo regulatorio, según se recoge en el Documento de Regulación Aeroportuaria (DORA III). Este plan contempla un encarecimiento acumulado del 21% entre 2027 y 2031.
“Este monopolio tiene un historial de aplicar las tarifas más altas a expensas del desarrollo del tráfico, especialmente en aeropuertos regionales”, ha señalado Wilson en una nota de prensa difundida este miércoles.
El responsable de la aerolínea irlandesa sostiene, además, que la propuesta “excesiva” es fruto de un “proceso de consulta ficticio” en el que, durante cuatro meses, las compañías aéreas han remitido abundante información “solo para que Aena ignorara estas aportaciones en su totalidad” y mantuviera la misma “ridícula propuesta de inversión” que ya había planteado en septiembre de 2025.
Según Wilson, Aena podría ejecutar el plan de inversiones previsto, cifrado en unos 10.000 millones de euros, al tiempo que reduce las tasas, siempre que tuviera en cuenta las contribuciones de las aerolíneas y las proyecciones de crecimiento del tráfico aéreo.
En esta línea, la Asociación de Líneas Aéreas (ALA) y la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA, por su siglas en inglés) abogan por un recorte del 4,9% en las tarifas.
“Aena está manipulando las cifras de pasajeros para no asumir ningún riesgo y quedarse con todo el potencial de ganancia; el único perjudicado es la economía española”, ha aseverado Wilson, quien advierte de que, si sale adelante esta iniciativa, supondrá “un punto de inflexión para el turismo español” porque “hasta los aeropuertos más populares de España, como los de Canarias, dejarán de ser competitivos”.
Por este motivo, el directivo reclama a la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) y al Ministerio de Transporte que tumben la propuesta de Aena y que, en su lugar, fomenten el crecimiento del tráfico aéreo en España mediante una rebaja de las tasas para este periodo, con el objetivo de que los aeropuertos “no se vean limitados artificialmente por unas políticas monopolísticas de precios de Aena”.