El comité de Tubos Reunidos ve el concurso como el inicio de una etapa para salvaguardar la actividad

ELA, LAB y ESK ven el concurso de Tubos Reunidos como una nueva etapa para salvar la actividad y exigen transparencia sobre deuda, inversores y futuro industrial.

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Manifestación en Bilbao de trabajadores de Tubos Reunidos Amurrio H.BILBAO

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La mayoría sindical del comité de empresa de Tubos Reunidos Amurrio, integrada por ELA, LAB y ESK, ha señalado que el concurso de acreedores solicitado por la compañía marca “una nueva fase y un nuevo escenario” en el que “el objetivo prioritario” debe ser asegurar la continuidad productiva y ordenar la situación económica, con una deuda que ronda los 263,2 millones.

Portavoces de los tres sindicatos han lanzado este mensaje en una rueda de prensa celebrada antes de la manifestación convocada este martes en Bilbao, y después de conocer la decisión de la dirección, comunicada este lunes a la CNMV, de promover un concurso voluntario de acreedores tras constatar su “insolvencia inminente” y la “paralización indeseada” de la actividad en la planta de Amurrio.

En relación con la asamblea fijada para este jueves, día 7, en la que se decidirá si continúa o no la huelga indefinida, convocada después de que una parte de la plantilla registrara las 235 firmas de trabajadores de la planta de Amurrio exigidas para ello, han incidido en que “el problema no está en hacer o no asambleas, sino en hacerlas para llevar propuestas o soluciones, no para quitar derechos fundamentales”.

Al hilo de ello, han apuntado que “nadie les ha enseñado que haya ese 25% de firmas” y que esta situación sienta “un precedente peligroso” para que “cualquiera diga que tiene tantas firmas, no las demuestre, y haga una asamblea”.

Han añadido que “la cifra de firmas que los convocantes dicen que tienen no coincide con el número que ha dado la empresa” y han remarcado que “a las únicas personas que han impulsado la asamblea de las que conocen nombres y apellidos son parte de la dirección y los encargados de comunicar en sus departamentos los despidos”, a lo que han sumado que se ha “haber trasladado información incorrecta de forma intencionada a la plantilla”.

En esta línea, han insistido en que “lo que está claro es que un referendum no va a quitar una huelga a la que ha llamado una mayoría del comité” porque “solo la pueden desconvocar los convocantes”, para lo cual tendrían que volver a reunir esa mayoría y decidir sobre su continuidad, algo que harán tras la reunión que mantendrán este miércoles con la empresa.

Para estas tres centrales, el verdadero objetivo de la asamblea es “quitarnos el derecho a los que estamos aquí de poder seguir luchando” ya que, han explicado, “si ellos quieren entrar, ellos sabrán lo que hacen, pero nosotros queremos seguir luchando y ellos quitarnos a nosotros el derecho de huelga y la democracia no funciona así, por mucho que quieran decir que sí”.

Gravedad de la situación y responsabilidades

Acompañados por decenas de trabajadores, los representantes sindicales han leído un comunicado en euskera y castellano en el que consideran que han sido “la dirección y las instituciones las que han llevado a la empresa a esta nueva fase del conflicto”.

A su juicio, y tras remarcar que un concurso de acreedores “nunca es una buena noticia porque refleja la gravedad de la situación a la que ha llegado la empresa”, han insistido en que este procedimiento, a diferencia de lo que sostiene la dirección, “no lo ha provocado ni la huelga, ni el no acuerdo del ERE, sino una situación de insolvencia que venía de antes y que la dirección de la empresa ha sido incapaz de revertir”.

Sobre la reunión con la dirección prevista en la planta de Amurrio a las 10.30 horas de este miércoles, han indicado que acudirán a escuchar “explicaciones” y, a partir de lo que consigan “en claro”, definirán los próximos pasos y si continúan con la huelga.

“Vamos a esperar a mañana, a escuchar qué plantea la empresa y a analizar la nueva situación con responsabilidad”, han manifestado, para recalcar a continuación que “lo que no se puede es poner el foco en la plantilla porque los trabajadores no son el problema”, ya que únicamente defienden sus puestos de trabajo.

En cualquier caso, han subrayado que se ha llegado a este punto por “la avaricia de los accionistas, que fueron capaces de elevar la deuda de 30 millones a 200, pidiendo un préstamo de 170 millones para meterselo al bolsillo”.

Por este motivo, han añadido que la compañía, en lugar de centrarse en la búsqueda de capital externo, “lo que tendría que hacer es pedir a los inversores internos, a esos que se llevaron esos 170 millones calentitos, que pongan ahora dinero”. “Lo que hacen falta son inversores internos, no hacen falta externos”, han reiterado.

ELA, LAB y ESK han insistido nuevamente en que la plantilla no es responsable de la crisis de la empresa, sino “quien ha pagado las consecuencias” porque “no ha elegido este conflicto, la han empujado al conflicto”.

En cuanto a lo que pueda salir de la reunión de este miércoles, han expresado que, tras el encuentro, esperan “tener la posibilidad de interlocución y de negociación que hasta ahora la dirección había bloqueado” pese a que “la plantilla tiene derecho a saber qué pasa con la refinanciación de la deuda, qué conversaciones existen con posibles inversores, qué papel están jugando los acreedores y cuál es el verdadero escenario industrial que hay sobre la mesa”.

“Ahora se abre un escenario distinto y esperamos que sirva para hablar de verdad, con transparencia y con toda la información sobre la mesa para negociar de verdad, con transparencia, sin chantajes y sin presiones”, han concluido.