Los responsables de viajes corporativos en todo el mundo encaran 2026 con un moderado optimismo, confiando en unos resultados financieros más robustos, aunque sin perder de vista los retos de cuadrar presupuestos con el alza de costes, garantizar la seguridad y la satisfacción del viajero, y adaptarse a unos requisitos fronterizos y de visado potencialmente más duros, sobre todo en Estados Unidos.
Así lo indica la última encuesta de Global Business Travel Association (GBTA), que pone de relieve que la mayoría de compradores (84%) anticipan que el gasto de sus compañías en viajes aumente (44%) o se mantenga en los niveles de 2025 (40%) durante 2026. Entre quienes esperan un repunte del presupuesto, calculan que el incremento medio se sitúe en el 12%, mientras que únicamente el 13% prevé un recorte.
Una percepción similar se observa en el volumen de desplazamientos previstos: un tercio de los participantes pronostica un aumento de los viajes con una media del 14%, frente a casi la mitad (47%) que calcula que se mantendrán en cifras similares a las del ejercicio anterior.
En cuanto a los ingresos, la proyección para 2026 apunta a un avance del 15%, según la mitad de los proveedores de viajes y de los profesionales de las empresas de gestión de viajes consultados. A su vez, el 39% espera que la facturación se mantenga en línea con 2025 y el 14% augura un retroceso.
Precios y controles fronterizos, en el punto de mira para 2026
Entre las inquietudes que más se repiten en la encuesta sobresale la “asequibilidad de los viajes de negocios (70%)”, seguida de la “facilidad para obtener permisos de entrada/salida y visas (65%)” y la “seguridad de los empleados (56%)”.
Aunque estos retos se repiten de forma bastante uniforme en los distintos mercados y perfiles profesionales, los trámites de entrada y salida se señalan como un foco de preocupación especialmente intenso entre los compradores cuyas plantillas realizan más de 10.000 desplazamientos al año (79%) y también entre los proveedores (72%).
En este escenario destaca Estados Unidos por el endurecimiento de los requisitos del sistema ESTA. Según la encuesta, “tres de cada cuatro afirman que están muy (42%) o algo (36%) preocupados con estos cambios propuestos por el destino norteamericano”.
En consecuencia, los actores del sector muestran mayor inquietud por la “gestión de los viajes a EEUU (65%)”, por “los mayores desafíos asociados con el envío de personas al país (64%)” y por “los costes de hacer negocios en destino (63%)”, entre otros factores que condicionan la planificación de desplazamientos.
Además, a raíz de los nuevos requisitos vinculados al ESTA, una parte relevante de los encuestados considera más probable que sus organizaciones opten por organizar más reuniones fuera de Estados Unidos (43%) y recorten los viajes de negocios tanto a corto plazo (29%) como a largo plazo (25%).
Impacto de la inteligencia artificial en el viaje corporativo
En paralelo, y mirando a 2026 en materia de inteligencia artificial, el sector sitúa la “optimización de precios (65%)” y el “análisis predictivo (64%)” como los campos con mayor potencial, subrayando que el efecto más visible de esta tecnología hoy se concentra en la “mejora del análisis de datos de los compradores y la narración interna (45%)”, así como en la “automatización de informes y análisis (42%)”.
De cara a los próximos cinco años, compradores, proveedores y empresas de gestión de viajes consideran que la IA generará sobre todo mejoras moderadas en la “automatización (56%)”, mientras que un porcentaje menor confía en que provoque una “transformación significativa (27%)” de sus funciones y tareas habituales.