El Gobierno ha indicado que, por el momento, no se ha detectado “ninguna afectación significativa” en las empresas españolas con actividad en Venezuela tras la intervención estadounidense en el país, y ha remarcado que continuará “de manera cercana y en continua monitorización” la evolución de los acontecimientos, en coordinación con ellas y “apoyándolas en todo momento”.
En la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, el titular de Economía, Comercio y Empresa, Carlos Cuerpo, explicó que el Ejecutivo se mantiene “en contacto continuo” con alrededor de 60 compañías españolas con presencia en el país latinoamericano, entre las que se encuentran Telefónica, Repsol, BBVA, Mafre o Inditex.
Cuerpo precisó que tanto el volumen de inversión como los flujos comerciales entre España y Venezuela se han ido reduciendo “de manera bastante significativa en los últimos años”. No obstante, insistió en la importancia de sostener ese “contacto continuo” con las empresas, al considerar que todavía es “muy pronto para anticipar escenarios que puedan materializarse a futuro”.
“Ahora lo relevante es hacer esa monitorización de seguido con nuestras empresas y su interacción con las autoridades locales”, apuntó el ministro, subrayando la necesidad de seguir de cerca cualquier posible cambio que pudiera afectar a los intereses empresariales españoles.
Por otro lado, el ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares, explicó que se mantuvo en comunicación durante el pasado fin de semana con las principales compañías españolas con negocios en el país caribeño. Según relató, estas le transmitieron un mensaje de calma pese a la situación generada tras la intervención de Estados Unidos en Venezuela y la captura de Nicolás Maduro.
Albares señaló que “yo comparto ese análisis y no hay ningún indicio de que haya ninguna inquietud por ellas. En cualquier caso las empresas españolas, y yo se lo trasladé a sus presidentes cuando hablé con ellos, saben perfectamente que tienen el respaldo del Gobierno de España ante cualquier eventualidad, que en estos momentos no solamente no estamos en esa hipótesis sino que nada indica que vayamos a estar en ella”, recalcando así el compromiso del Ejecutivo con la protección de los intereses empresariales españoles en el exterior.