Los ejes principales del próximo Mobile World Congress (MWC), que tendrá lugar en Barcelona a comienzos de marzo, estarán este año vinculados a las redes inteligentes y autónomas, la soberanía digital y la revisión profunda del modelo operativo, en una edición marcada por un momento decisivo para el negocio de la conectividad y las telecomunicaciones.
El recinto Gran Via de Fira de Barcelona será la sede del MWC 2026 del 2 al 5 de marzo, un evento impulsado por la GSMA que volverá a congregar a asistentes, expositores, patrocinadores y socios procedentes de todos los continentes.
En este escenario, el responsable de la industria de Comunicaciones, Medios y Tecnología de Accenture en España y Portugal, César Cid, ha señalado cuatro grandes tendencias que, a su juicio, dominarán el debate en la próxima edición del ‘Mobile’.
En particular, ha aludido al progreso hacia redes autónomas de nivel L4 y L5, “capaces de anticipar incidencias, repararse a sí mismas y optimizar el rendimiento de extremo a extremo”. Cid ha advertido de que “el verdadero reto es la velocidad con la que las operadoras podrán alcanzar ese modelo”.
Conforme empresas y administraciones públicas aceleran sus procesos de digitalización, la idea de soberanía deja de limitarse al emplazamiento físico de los datos y pasa a incluir quién gestiona la infraestructura digital y los sistemas de inteligencia artificial, así como el lugar desde el que se operan.
Las compañías, según Cid, buscan garantizar que sus servicios digitales más críticos “no solo se alojen localmente, sino que también sean gestionados por personal de confianza ubicado dentro del país”. Este giro, ha remarcado, está abriendo “una nueva oportunidad de crecimiento B2B para los operadores de telecomunicaciones”.
Cid ha hecho referencia igualmente a la transformación de los modelos de crecimiento ‘B2C’, un campo en el que “la inteligencia artificial y la economía de los creadores pueden reactivar los ingresos de las empresas de telecomunicaciones”.
Ha recordado que el negocio ‘B2C’ “sigue siendo la columna vertebral económica del sector”, al representar entre el 70% y el 90% de los ingresos totales, pero muchas operadoras “tienen dificultades para traducir su escala en fidelidad, diferenciación o crecimiento”. Según Accenture, la siguiente fase de expansión “no vendrá solo de redes más rápidas, sino de modelos de experiencia y compromiso mejorados por la IA”.
Por último, Cid ha subrayado la urgencia de “reinventar el modelo operativo” de las compañías de telecomunicaciones, que “gestionan organizaciones especialmente complejas, diseñadas para garantizar escala y fiabilidad”. Ha advertido de que estos esquemas “se enfrentan hoy a retos de velocidad, eficiencia y adaptación a la era de la inteligencia artificial”, y ha incidido en que “las mejoras graduales ya no son suficientes: es necesario replantear de forma profunda cómo se trabaja dentro de la organización”.