El neerlandés Knot se coloca por delante de De Cos en la carrera para relevar a Lagarde en el BCE, según una encuesta

Una encuesta de economistas sitúa a Klaas Knot por delante de Pablo Hernández de Cos en la carrera para sustituir a Christine Lagarde al frente del BCE.

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El neerlandés Klaas Knot, que fue hasta el año pasado presidente del Banco de Países Bajos y uno de los principales ‘halcones’ del Consejo de Gobierno del Banco Central Europeo (BCE), aparece como el aspirante con más opciones en la pugna por suceder a Christine Lagarde al frente del banco central de la eurozona, situándose por delante del español Pablo Hernández de Cos.

De acuerdo con una encuesta entre economistas elaborada por Bloomberg, además de Knot y De Cos, el tercer nombre con más posibilidades para tomar el relevo de Lagarde cuando concluya el mandato de la francesa el 31 de octubre de 2027 sería el actual presidente del Bundesbank, Joachim Nagel.

No obstante, aunque no entra en el trío de principales favoritos, la alemana Isabel Schnabel, miembro del Comité Ejecutivo del BCE, es vista por los expertos como la candidata con mayor preparación para asumir la presidencia del organismo, por delante tanto de De Cos como de Knot.

El sondeo tiene en cuenta el impacto de la designación el pasado lunes del croata Boris Vujcic como próximo vicepresidente del BCE a partir de junio, cuando sustituirá en el puesto al español Luis de Guindos. Este relevo marca el inicio de una amplia remodelación del directorio del banco con sede en Fráncfort, que renovará a cuatro de sus seis integrantes entre 2026 y 2027.

Siguiendo las costumbres internas y los equilibrios de poder dentro de los órganos del BCE, la elección de Vujcic, primer representante de Europa del Este en el Comité Ejecutivo, dejaría abierta la posibilidad de que tanto aspirantes del norte como del sur del euro compitan por el sillón de Lagarde.

Los economistas consultados consideran que los requisitos clave para presidir el BCE son contar con una titulación en Economía y experiencia profesional en un banco central. También se valora positivamente una trayectoria en el sector financiero y haber dirigido una autoridad monetaria, así como el bagaje en política y en otras instituciones comunitarias. En cambio, el hecho de ser mujer, muy tenido en cuenta en procesos anteriores, figura ahora entre los criterios menos determinantes.

Knot y De Cos han ganado protagonismo en los últimos meses como posibles herederos de Lagarde, especialmente después de que una encuesta entre economistas de “Financial Times” situara al exgobernador del Banco de España como principal favorito, seguido muy de cerca por el exgobernador del Banco de Países Bajos.

Ambos potenciales candidatos cuentan con amplio reconocimiento y han recibido elogios públicos de la propia Lagarde, que resaltó del neerlandés su capacidad “de integrar a la gente, una habilidad poco común y muy necesaria”, mientras que definió a De Cos como un “excelente compañero de equipo” y un “economista muy meticuloso”.

En relación con Schnabel, la actual presidenta del BCE señaló a finales de 2025 que hay “muchos candidatos muy buenos, e Isabel es una de ellos”, aunque en el caso de la economista alemana podrían surgir obstáculos legales para su acceso directo a la presidencia desde el Comité Ejecutivo, dado que los nombramientos en el seno de la institución no son renovables.

Más allá del grupo de favoritos, otros nombres que los economistas consideran posibles o cualificados sucesores de Lagarde son el francés François Villeroy de Galhau y el italiano Fabio Panetta, procedentes de países que ya han ocupado la presidencia al menos en una ocasión. También figura el finlandés Olli Rehn, que quedó en segundo lugar en la carrera por la vicepresidencia.

Entre las alternativas con menos probabilidades, según los encuestados, se encuentran la presidenta del Banco Europeo de Inversiones, la española Nadia Calviño, y Jörg Kukies, que ejerció como ministro de Finanzas interino en Alemania.

En cualquier caso, como recordó el pasado mes de enero el todavía vicepresidente del BCE, Luis de Guindos, cuyo mandato concluye el próximo 31 de mayo, es “muy prematuro” abrir el debate sobre la sucesión de Lagarde, a la que le restan casi dos años en el cargo, un periodo que calificó como “un periodo de tiempo muy muy muy muy largo”.

“Empiezo a ver quinielas ...cuál es el favorito. Yo creo que al final hay que tener en cuenta lo que pasó con la elección de Lagarde. Cuando llegó la sustitución de Draghi, Lagarde no estaba en las quinielas”, recordó Guindos, subrayando que se trata de un proceso en el que pesan otros elementos, como la asignación de diferentes cargos, y que “es un tema de equilibrios desde muchos puntos de vista”.