El consejero delegado de Kraft Heinz, Steve Cahillane, que asumió en enero el mando del grupo dueño del kétchup 'Heinz' y las salchichas 'Oscar Mayer', ha decidido introducir una "pausa" en los trabajos para dividir la multinacional en dos compañías independientes que cotizarían en bolsa, tras concluir que buena parte de los problemas actuales de la empresa "son solucionables".
“Desde mi incorporación a la empresa, he visto que la oportunidad es mayor de lo esperado y que muchos de nuestros desafíos son solucionables y están bajo nuestro control”, ha indicado Cahillane durante la presentación de las cuentas anuales del grupo alimentario.
El directivo ha remarcado que su objetivo inmediato es que el negocio retome una senda de crecimiento rentable. Para ello, considera imprescindible concentrar todos los recursos en la ejecución del plan operativo y, por este motivo, "creemos prudente pausar los trabajos relacionados con la separación y evitar que incurramos en disinergias relacionadas este año".
En septiembre pasado, tras analizar distintas alternativas estratégicas, Kraft Heinz había comunicado su intención de escindirse en dos compañías independientes y cotizadas, con la idea de potenciar sus capacidades y marcas al tiempo que simplificaba su estructura.
La operación planteada, diseñada como una separación libre de impuestos para Kraft Heinz y sus accionistas y cuyo cierre se preveía para la segunda mitad de 2026, habría dado lugar a dos sociedades diferenciadas: una centrada en salsas y productos untables y otra dedicada al negocio de alimentación.
En este esquema, aunque los nombres definitivos podrían modificarse en el futuro, la compañía adelantó que una de las firmas se llamaría provisionalmente “Global Taste Elevation” y agruparía el negocio de salsas y untables, incluyendo marcas como “Heinz” o “Philadelphia”, mientras que la unidad denominada “North American Grocery” gestionaría la división de alimentación, con enseñas como “Oscar Mayer”.
Cahillane ha avanzado además que, para reforzar "que ya estamos observando" e impulsar la recuperación en el mercado estadounidense, Kraft Heinz destinará 600 millones de dólares (504 millones de euros) adicionales a marketing, fuerza de ventas e I+D.
El nuevo primer ejecutivo de Kraft Heinz considera que la compañía está en una posición financiera sólida para afrontar este esfuerzo inversor y, al mismo tiempo, seguir generando caja gracias a una disciplina financiera estricta, por lo que confía en que este desembolso acelere el retorno a un crecimiento rentable.
Resultados financieros de Kraft Heinz
En el capítulo de resultados, The Kraft Heinz Company registró pérdidas de 5.846 millones de dólares (4.911 millones de euros) en 2025, frente al beneficio de 2.744 millones de dólares (2.305 millones de euros) obtenido en el ejercicio anterior.
Las cuentas del grupo reflejan un impacto negativo de 9.306 millones de dólares (7.817 millones de euros) por deterioro del fondo de comercio y de activos intangibles, muy por encima de los 3.669 millones de dólares (3.082 millones de euros) contabilizados en 2024 por el mismo concepto.
Las ventas netas anuales se situaron en 24.942 millones de dólares (20.952 millones de euros), lo que supone un descenso del 3,5% respecto al año previo. Entre octubre y diciembre, la facturación retrocedió un 3,4%, hasta 6.354 millones de dólares (5.337 millones de euros).
En el cuarto trimestre, el beneficio neto atribuido de Kraft Heinz cayó un 69,4% interanual, hasta 651 millones de dólares (547 millones de euros).
Mirando a 2026, la compañía anticipa una reducción de entre el 1,5% y el 3,5% en las ventas netas orgánicas frente al ejercicio anterior, junto con un descenso del beneficio operativo ajustado de entre el 14% y el 18%. Asimismo, prevé que el beneficio por acción ajustado se sitúe en una horquilla de entre 1,98 y 2,10 dólares.