El pago aplazado en España se concentra en menores de 44 años con un gasto medio de 574 euros

El BNPL se consolida en España entre menores de 44 años, con un importe medio de 574 euros y fuerte peso de electrónica, hogar y educación.

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El uso del pago aplazado o 'Buy Now, Pay Later (BNPL)' en España se focaliza en los tramos de edad intermedios, sobre todo entre los 25 y los 44 años, que en conjunto suponen el 56% de los usuarios que recurren a esta modalidad, según el estudio “Radiografía del BNPL en España”, elaborado por Aplazame, la plataforma de financiación instantánea en el punto de venta de Wizink.

El informe, basado en el análisis de las operaciones registradas en su sistema entre marzo de 2025 y marzo de 2026, sitúa el importe medio de las compras financiadas en 574 euros, lo que encuadra al BNPL en “una franja intermedia entre el consumo cotidiano y la financiación tradicional”, tal y como explican sus autores.

El documento constata, no obstante, que el 'ticket' medio se eleva entre los menores de 35 años, hasta los 692 euros, frente a los 515 euros que se observan en los consumidores de mayor edad.

En el segmento de 18 a 24 años, la investigación subraya que resulta “especialmente significativo” que el importe medio alcance los 745 euros, la cifra más alta de todas las franjas analizadas.

“Este dato podría estar vinculado, al menos en parte, al peso creciente de la educación entre las categorías financiadas --que ya representa el 10% del total--, en un contexto en el que la formación, tanto reglada como complementaria, exige cada vez mayores desembolsos”, señalan los responsables del estudio.

Plazos de financiación y perfil de consumo

En lo relativo a la duración de los contratos, el plazo más frecuente se sitúa en torno a los 10-12 meses, con escasas diferencias entre grupos de edad. Este patrón refuerza la idea de que el consumidor “busca cuotas manejables sin alargar excesivamente el compromiso financiero”.

En esta línea, el responsable de negocio de Aplazame en Wizink, Isidro Soriano, apunta que “el pago aplazado se configura como una solución intermedia entre el pago al contado y las fórmulas de financiación tradicionales, adaptada a un consumidor que busca flexibilidad sin perder capacidad de planificación”.

La tipología de productos financiados respalda esta visión de consumo planificado. La electrónica encabeza con claridad las operaciones, al concentrar el 39% del total, seguida por los artículos para el hogar y la decoración, con un 17%.

La educación gana protagonismo como ámbito en el que se recurre al pago fraccionado, con un 10% de las operaciones. También figuran, aunque con menor peso, los viajes y el turismo (7,5%) y el material deportivo (5,6%), lo que, según el informe, demuestra que el BNPL “no solo responde a necesidades funcionales, sino también a decisiones relacionadas con la experiencia y el bienestar personal”.

Hábitos de compra y distribución geográfica

El estudio analiza igualmente el momento en que se realizan las compras financiadas. El 76% de las operaciones se concentra entre semana, frente al 24% que se efectúa en fin de semana.

El análisis detecta un claro predominio de las tardes laborales, que por sí solas agrupan el 39% de las transacciones. A continuación se sitúan las mañanas de lunes a viernes, con un 26%, mientras que durante el fin de semana la actividad se reduce y se desplaza sobre todo a primeras horas del día, que suponen cerca del 12% del total.

Desde el punto de vista territorial, la mayor parte de las operaciones se registra en las principales áreas económicas del país, con ciudades como Madrid, Barcelona o Valencia a la cabeza en volumen de financiación.

“El pago aplazado ha dejado de ser una solución ocasional para convertirse en una herramienta habitual, especialmente entre los consumidores más jóvenes, que encuentran en ella una forma de equilibrar acceso al consumo y control financiero. El resultado es un perfil de usuario más racional, que planifica, prioriza y utiliza la financiación como una pieza más en la organización de su economía personal”, concluye Soriano.