La Autoridad de la Competencia y los Mercados (CMA) del Reino Unido ha puesto en marcha este jueves una investigación sobre el ecosistema de software empresarial de Microsoft, con el fin de determinar si debe recibir la calificación de estatus estratégico de mercado (SMS). Esta figura permitiría al organismo supervisor abordar de forma específica las dudas existentes sobre las prácticas de la multinacional en materia de licencias y su posible efecto sobre la competencia en los servicios de computación en la nube.
“Nuestro objetivo es comprender la evolución de estos mercados, la posición de Microsoft en ellos y analizar qué medidas específicas, si las hubiera, podrían ser necesarias para que las organizaciones británicas se beneficien de una mayor variedad de opciones, innovación y precios competitivos”, ha comentado Sarah Cardell, directora ejecutiva de la CMA.
El organismo regulador subraya que cientos de miles de compañías y entidades del sector público en el Reino Unido dependen diariamente del software empresarial de Microsoft, entre ellos Windows, Word, Excel, Teams y, de forma creciente, Copilot. Por ello, el ecosistema de productos de la compañía estadounidense se considera clave para la productividad y el funcionamiento de la economía británica.
La pesquisa, que deberá concluirse en un plazo máximo de nueve meses, se centrará en el suministro por parte de Microsoft de una amplia gama de herramientas de software empresarial utilizadas por organizaciones británicas, como aplicaciones de productividad, sistemas operativos para ordenadores personales y servidores, soluciones de gestión de bases de datos y programas de seguridad.
Al mismo tiempo, la CMA evaluará si Microsoft podría estar en disposición de aprovechar su posición en el mercado para restringir las alternativas disponibles para los clientes. En particular, estudiará si la venta conjunta de productos, las restricciones a la interoperabilidad o determinadas configuraciones por defecto pueden dificultar el cambio de proveedor y reducir la presión competitiva, incluyendo la forma en que los rivales en el ámbito de la IA consiguen integrarse con el software empresarial de Microsoft.
En este contexto, el regulador ha manifestado su interés en recabar información sobre la experiencia de organizaciones con sede tanto en el Reino Unido como en otros países, entre ellas empresas tecnológicas emergentes, usuarios corporativos de software empresarial y competidores directos de Microsoft.
La CMA ha puntualizado, en cualquier caso, que una eventual designación de Microsoft como SMS no supone por sí misma la existencia de infracciones. No obstante, ha añadido que, si finalmente se le otorga este estatus, el organismo podría plantearse intervenciones específicas y proporcionadas para reforzar la competencia, siempre que se cumplan los requisitos legales aplicables, como la imposición de obligaciones de conducta o medidas procompetitivas, basadas en las evidencias obtenidas a lo largo de la investigación.