El Senado de EEUU ratifica a Kevin Warsh como gobernador de la Fed y despeja su acceso a la presidencia

El Senado de EEUU confirma a Kevin Warsh como gobernador de la Fed y deja listo el terreno para que releve a Jerome Powell en la presidencia.

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Kevin Warsh, nominado por Trump para presidir la Fed. Europa Press/Contacto/Michael Brochstein

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El Senado de Estados Unidos ha dado luz verde a la confirmación de Kevin Warsh, propuesto por el presidente Trump para encabezar la Reserva Federal (Fed), como integrante de la Junta de Gobernadores del banco central, un trámite imprescindible antes de que la propia Cámara Alta pueda votarle como presidente.

La cámara ha respaldado su nombramiento con 51 votos favorables y 45 en contra, reflejando el reparto de fuerzas entre republicanos y demócratas, y con solo el senador John Fetterman, demócrata por Pennsilvania, desmarcándose de su grupo al apoyar a Warsh.

Con esta decisión, Warsh tomará el relevo de Stephen Miran, igualmente nominado por Trump, en el consejo del instituto emisor. El aspirante a presidir la Fed ya formó parte del máximo órgano de gobierno del banco central entre 2006 y 2011.

A continuación, el Senado deberá pronunciarse sobre su nombramiento como presidente de la Fed para relevar a Jerome Powell, cuyo mandato concluye este 15 de mayo, en una sesión prevista para los próximos días, posiblemente este mismo miércoles.

Powell ha avanzado que seguirá como gobernador, pese a abandonar la presidencia, con el objetivo de responder a los ataques procedentes de la Casa Blanca y, en particular, hasta que se cierre de forma definitiva la investigación abierta por el Departamento de Justicia en su contra, a pesar de que la fiscal responsable haya anunciado la suspensión del procedimiento.

En este contexto, Warsh podría encontrarse con una junta directiva dividida en un momento especialmente delicado para la economía de Estados Unidos, en el que la Fed tendrá que adoptar decisiones clave de política monetaria mientras el inquilino de la Casa Blanca reclama recortes en los tipos de interés.

La guerra en Oriente Próximo ha presionado al alza los precios --la tasa de inflación de EEUU saltó en abril al 3,8%, en máximos de casi tres años--, por lo que el control de la inflación se perfila como uno de los principales desafíos del próximo “guardián del dólar”.