El Tesoro Público volverá este martes a los mercados de deuda con una subasta de letras a seis y doce meses, en la que confía en colocar entre 5.500 millones y 6.500 millones de euros, de acuerdo con los objetivos fijados por el organismo adscrito al Ministerio de Economía.
En la última puja de letras a seis y doce meses, el Tesoro adjudicó 6.077,2 millones de euros, incrementando la rentabilidad marginal ofrecida a los inversores en ambas referencias.
En detalle, para las letras a seis meses, el interés marginal subió al 2,002%, mientras que para la referencia a doce meses la rentabilidad avanzó hasta el 2,048%.
Además, el Tesoro planea acudir de nuevo a los mercados el jueves, cuando pretende captar entre 5.250 millones y 6.750 millones de euros mediante cuatro referencias distintas de deuda a medio y largo plazo.
Ese día se ofrecerán bonos del Estado a 3 años, con cupón del 2,35%; obligaciones del Estado a 7 años, con cupón del 3%; obligaciones del Estado indexadas a la inflación de la zona euro a 7 años y 10 meses, con cupón del 0,70% y obligaciones del Estado con una vida residual de 9 años y 9 meses, con cupón del 3,20%.
Los tipos de interés de referencia para esta emisión se sitúan en el 2,348% en los bonos del Estado a 3 años; en el 2,943% para las obligaciones del Estado a 7 años; en el 1,280% para las obligaciones del Estado indexadas a 7 años y 10 meses y en el 3,204% para las obligaciones del Estado con una vida residual de 9 años y 9 meses.
Programa de financiación y necesidades para 2026
Hasta la fecha, el Tesoro ha colocado 29.787 millones de euros en deuda a medio y largo plazo, lo que supone el 16,8% del programa de financiación de este tipo de instrumentos previsto para 2026. La vida media de la deuda del Estado en circulación se sitúa en 7,83 años y el coste medio de la cartera de valores del Tesoro alcanza el 2,318%.
En conjunto, el Tesoro Público calcula unas necesidades de financiación nuevas de 55.000 millones de euros para 2026, la misma cuantía que en 2025. Según el Ministerio de Economía, la estrategia de financiación de este año estará marcada por el buen comportamiento de la economía española y por la disciplina presupuestaria.
De los 55.000 millones de euros previstos en emisiones netas para este ejercicio, 50.000 millones se destinarán a deuda a medio y largo plazo, es decir, bonos y obligaciones, deuda en divisas, préstamos y deudas asumidas, mientras que 5.000 millones corresponderán a letras del Tesoro, las mismas cifras que en 2025.
En términos brutos, el volumen total de emisiones alcanzará en 2026 los 285.693 millones de euros, un 4,2% más que el cierre previsto para 2025 (274.242 millones de euros), incremento que responde a unas amortizaciones más elevadas previstas para 2026.
De ese importe bruto, 176.935 millones de euros procederán de emisiones de deuda a medio y largo plazo, un 3,1% más que lo estimado para 2025 (171.514 millones de euros), mientras que para letras del Tesoro se contemplan 108.758 millones de euros, casi un 5,9% más respecto al cierre estimado del año pasado (102.728 millones de euros).
En 2025, por quinto año consecutivo, la vida media de la deuda del Estado se mantuvo en el entorno de los ocho años.
En concreto, de acuerdo con los datos difundidos el mes pasado por el Ministerio, la vida media de la deuda española se situó en 2025 en 7,93 años, su cota más elevada desde 2021, cuando alcanzó los 7,99 años.