El Tesoro Público español ha colocado este jueves 6.055,15 millones de euros en una nueva subasta de deuda a medio y largo plazo, una cifra situada en la franja intermedia del objetivo marcado, incrementando además la rentabilidad ofrecida a los inversores en las tres referencias emitidas, de acuerdo con los datos difundidos por el Banco de España.
En esta operación se han emitido bonos del Estado a 5 años, con un cupón del 2,60%; obligaciones del Estado a 7 años, con cupón del 3% y obligaciones del Estado con una vida residual de 24 años y 5 meses, con cupón del 1%.
En la última puja correspondiente al mes de mayo, la demanda total ha ascendido a 11.109,7 millones de euros, casi el doble del volumen finalmente adjudicado en los mercados.
En el tramo de bonos del Estado a 5 años, el Tesoro ha adjudicado 2.585,14 millones de euros, frente a unas solicitudes de 4.715,15 millones, con un interés marginal del 2,964%, por encima del 2,923% registrado en la subasta anterior de este mismo vencimiento.
En cuanto a las obligaciones del Estado a 7 años, se han colocado 2.200,23 millones de euros, frente a una demanda de 4.072,24 millones, con una rentabilidad marginal del 3,169%, superior al 3,111% de la emisión previa.
Por su parte, en las obligaciones del Estado con una vida residual de 24 años y 5 meses se han adjudicado 1.269,78 millones de euros, frente a peticiones por 2.322,30 millones, con un interés marginal del 4,122%, también por encima del 3,732% ofrecido en la subasta anterior.
Plan de financiación del Tesoro para 2026
El Tesoro Público contempla unas necesidades de financiación nuevas de 55.000 millones de euros para 2026, la misma cuantía que para 2025. Según el Ministerio de Economía, la estrategia de financiación de este año estará marcada por el buen comportamiento de la economía española y por la disciplina presupuestaria.
De los 55.000 millones de euros previstos en emisiones netas para este ejercicio, 50.000 millones se destinarán a deuda a medio y largo plazo —bonos y obligaciones, deuda en divisas, préstamos y deudas asumidas—, mientras que los 5.000 millones restantes corresponderán a letras del Tesoro, importes idénticos a los fijados para 2025.
En términos brutos, el volumen total de emisiones alcanzará este año los 285.693 millones de euros, un 4,2% más que el cierre previsto para 2025 (274.242 millones de euros), incremento asociado a las mayores amortizaciones previstas para 2026.
De esa cuantía bruta programada, 176.935 millones de euros procederán de emisiones de deuda a medio y largo plazo, un 3,1% más que los 171.514 millones estimados para 2025, mientras que para letras del Tesoro se calculan 108.758 millones de euros, casi un 5,9% más que el cierre estimado del año pasado (102.728 millones de euros).
En 2025, por quinto ejercicio consecutivo, la vida media de la deuda del Estado se mantuvo en torno a los ocho años. En concreto, según el Ministerio de Economía, la vida media de la deuda española se situó en 2025 en 7,93 años, su valor más elevado desde 2021, cuando alcanzó los 7,99 años.