Energéticas e industria reclaman reglas claras y menos trabas para impulsar la transición

Empresas energéticas e industria exigen seguridad regulatoria, menos trabas y costes competitivos para que España lidere la transición energética.

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III Foro Industria y Energía de Enerclub ENERCLUB

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El sector energético y el tejido industrial han reclamado un marco estable y previsible, junto con una mayor rapidez en la concesión de permisos y unos costes de la energía competitivos, con el fin de aprovechar la oportunidad de que España lidere la transición energética.

Durante el “III Foro Industria y Energía. Acelerando la competitividad”, organizado por el Club Español de la Energía (Enerclub) y la CEOE, el consejero delegado de Moeve y vicepresidente de Enerclub subrayó la importancia de “evitar la incertidumbre” y de contar con un entorno que proporcione seguridad regulatoria al sector energético para acometer las inversiones, además de una tramitación administrativa “ágil”, advirtiendo de que sin ella será “muy difícil” sacar adelante los proyectos.

Wetselaar alertó de que “existe un riesgo real” de que la actual crisis energética desemboque en una crisis “más real de falta de suministro y escalada de precios, afectando a todos los aspectos de la vida”, por lo que instó a actuar de “manera urgente y decidida” mediante inversiones que permitan reducir la dependencia y “tomar las riendas de su destino” a España y a Europa.

En esta línea, remarcó que España dispone de “un ecosistema puntero, recursos y ubicación geoestratégica” que le otorgan una posición privilegiada para encabezar la transición energética.

Una Europa fuerte exige una industria fuerte

La presidenta de la Comisión de Industria de la CEOE, Teresa Rasero, coincidió en la necesidad de acelerar las decisiones y recalcó que “no existe una Europa fuerte si no hay una industria fuerte”.

Rasero denunció igualmente la excesiva lentitud de los procedimientos regulatorios, apuntando que “la industria no puede permitirse” unos plazos tan prolongados, y pidió marcos que favorezcan la llegada de nuevas inversiones.

Además, puso el foco en el peso del coste energético para las empresas, señalando que “el precio final se sitúa muy por encima de otros países europeos”, y defendió la neutralidad tecnológica como vía para avanzar en la descarbonización.

Equilibrar el trilema energético

El director general de Redes de Naturgy, Pedro Larrea, sostuvo que la competitividad no se define únicamente por el precio, sino por el equilibrio del “trilema energético” —seguridad de suministro, asequibilidad del precio y sostenibilidad ambiental—, de modo que el avance hacia una industria y un sistema energético competitivos “debe compatibilizar esos tres ejes”.

Larrea reclamó también estabilidad regulatoria, insistiendo en que es imprescindible conocer “en qué dirección invertir y tener señales claras”, así como agilizar los procedimientos burocráticos y liberar de forma “urgente” los planes de inversión que dependen aún de desarrollos normativos, con el objetivo de acelerar la expansión de las infraestructuras.

El papel estratégico del refino en España

El director general de Transición Energética de Repsol, Luis Cabra, reivindicó la relevancia del sector del refino en España, especialmente en el actual contexto geopolítico, destacando que el país ha logrado mantener una industria que ha ido a contracorriente de lo sucedido en Europa, donde en las últimas dos décadas se ha perdido el 20% de la capacidad y se ha cerrado el 30% de las refinerías europeas.

Cabra señaló que España afronta “una oportunidad ante sí, con el “mejor refino de Europa”, fruto del esfuerzo inversor realizado, ejemplificado en los aproximadamente 15.000 millones de euros que Repsol ha destinado desde 2008 a sus complejos industriales. A su juicio, el país debe prepararse para el futuro facilitando “ajustes regulatorios” y la opción de introducir beneficios fiscales para todas las energías, “potenciando todas las tecnologías, y no solamente unas pocas” y apostando por el desarrollo de los combustibles renovables.

“España tiene una oportunidad de primer orden en energías renovables, hemos invertido desde hace muchos años en ello, y la transformación de las refinerías también una oportunidad que no podemos perder”, afirmó.

Acelerar la salida de los combustibles fósiles

El secretario de Estado de Energía, Joan Groizard, remarcó la urgencia de abandonar los combustibles fósiles y acelerar la transición energética como la mejor vía para reforzar la competitividad de la economía española.

Groizard puso en valor la red de infraestructuras de regasificación y las refinerías de España, que han permitido afrontar con mayor solidez la crisis derivada del conflicto en Oriente Próximo que otros países, pero recordó que el país “never va a ser competitivo en algo que no es fuerte”.

“Ni las regasificadoras ni las refinerías funcionan sin la materia prima”, añadió, aludiendo a la dependencia española de los combustibles fósiles.

El secretario de Estado defendió igualmente la electrificación y el hidrógeno renovable como vectores clave de futuro, junto con una regulación eficaz sustentada en el diálogo, y advirtió de que “tan peligroso es no actuar como no saber en qué rumbo actuar”, resaltando que España “está preparada, tiene proyecto” pero debe “acelerar” y consolidar ese camino.