España resiste el golpe por la guerra en Irán y encadenará cinco años liderando el crecimiento en Europa, según el FMI

El organismo prevé una desaceleración por la guerra en Oriente Próximo, pero sitúa a la economía española a la cabeza de Europa

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Logo del Fondo Monetario Internacional (FMI). Soeren Stache/dpa

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España ha vuelto a desmarcarse del frenazo económico internacional. En pleno impacto de la guerra en Oriente Próximo, el Fondo Monetario Internacional (FMI) prevé que la economía española mantenga el pulso y lidere el crecimiento entre las grandes potencias europeas durante cinco años consecutivos, consolidando una tendencia que arrancó tras la pandemia.

El organismo sitúa el avance del PIB en el 2,1% para 2026, una cifra inferior al 2,8% del año anterior y dos décimas por debajo de su previsión de enero, reflejo del impacto del conflicto en el golfo tras la escalada entre Estados Unidos, Israel e Irán. Aun así, España no solo resiste, sino que mantiene ventaja frente a sus socios.

Una desaceleración contenida en un contexto adverso

El informe dirigido por Kristalina Georgieva confirma que la economía española no es inmune al impacto de la guerra: crecerá menos, generará menos empleo y sufrirá más presión inflacionista. Sin embargo, el ajuste es moderado en comparación con el deterioro previsto para otras economías avanzadas.

Para 2027, el crecimiento se moderará hasta el 1,8%, en línea con el contexto internacional, pero suficiente para mantener a España en cabeza dentro de la Unión Europea.

Ventaja frente a las grandes economías europeas

Mientras España mantiene un crecimiento sólido, las principales economías del continente avanzan a un ritmo mucho más débil. Alemania apenas logrará crecer un 0,8% este año, lastrada por la debilidad de su industria, mientras Francia se quedará en el 0,9% y Italia apenas alcanzará el 0,5%.

Este diferencial consolida una tendencia estructural: España encadenará un lustro liderando el crecimiento entre las grandes economías europeas, por delante también de países como Países Bajos o Austria, en un escenario de desaceleración generalizada.

Empleo fuerte y cuentas públicas más equilibradas

El FMI destaca que la economía española llega mejor preparada a esta nueva crisis que en episodios anteriores. El mercado laboral mantiene su fortaleza y la tasa de paro caerá hasta el 9,8%, su nivel más bajo desde antes de la crisis de 2008, aunque el organismo no prevé mejoras adicionales significativas en el corto plazo.

A ello se suma una mejora progresiva de las cuentas públicas, con un déficit en reducción y una balanza por cuenta corriente que se mantendrá en positivo, aunque con menor intensidad en los próximos años.

La amenaza energética y el riesgo inflacionario

Pese a este mejor posicionamiento, el principal riesgo sigue estando fuera de las fronteras. La guerra en el golfo Pérsico ha reactivado las tensiones sobre los precios de la energía, especialmente tras las amenazas sobre el tránsito por el estrecho de Ormuz, una arteria clave por la que circula una parte sustancial del petróleo y el gas mundial.

El encarecimiento energético ya empieza a trasladarse a los precios. En España, la inflación ha repuntado hasta el 3,4%, el nivel más alto desde 2022, y podría escalar mucho más si el conflicto se prolonga. El riesgo, advierten distintos organismos, es claro: una espiral de precios que erosione el consumo y frene el crecimiento.

Un modelo económico más resistente, pero no inmune

La economía española ha demostrado una notable capacidad de recuperación desde la pandemia, impulsada por el turismo, los fondos europeos y un sistema energético más diversificado, con mayor peso de las renovables. Este último factor ha permitido amortiguar parcialmente el impacto del encarecimiento del gas frente a otros países europeos, según el organismo.

Sin embargo, el FMI insiste en la necesidad de prudencia. La evolución del conflicto será determinante y podría alterar rápidamente el escenario. El aumento sostenido de los precios energéticos no solo presionaría la inflación, sino que también debilitaría el consumo, principal motor del crecimiento.

Ayudas públicas y margen de maniobra limitado

Ante este contexto, el Gobierno de Pedro Sánchez ha desplegado un nuevo paquete de ayudas para amortiguar el impacto sobre hogares y empresas, siguiendo la estrategia aplicada en crisis anteriores. No obstante, el FMI advierte de que estas medidas deben ser temporales y selectivas, en un momento en el que el margen fiscal es cada vez más estrecho.

El diagnóstico final apunta a una economía que resiste mejor que sus vecinos, pero sigue expuesta a un entorno internacional volátil. España mantiene velocidad de crucero, pero el rumbo dependerá, en gran medida, de lo que ocurra a miles de kilómetros, en un conflicto que amenaza con reconfigurar el equilibrio económico global.

El Gobierno celebra el informe del FMI

Por su parte, el Gobierno español ha valorado positivamente que el FMI anticipe que España continuará encabezando el crecimiento económico entre las principales economías de la zona del euro.

"El diferencial con nuestros socios europeos según el escenario central de las previsiones sigue siendo amplio", han destacado desde el Ministerio de Economía, tras la publicación este martes del "Panorama Económico Mundial" del FMI.

Así, el Ejecutivo subraya que España encara el "shock" derivado del conflicto en Oriente Medio desde una posición de fortaleza, apoyada en la intensa creación de empleo. Este dinamismo del mercado laboral es, según el Gobierno, uno de los factores clave que explican el mejor comportamiento relativo de la economía española frente al resto de la zona del euro en un contexto de elevada incertidumbre global.