España aspira a mantener peso en el BCE y no descarta optar a la presidencia tras la salida de De Guindos

El vicepresidente saliente defiende que la cuarta economía del euro debe seguir representada en el núcleo de decisiones monetarias

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El vicepresidente del BCE, Luis de Guindos BCE

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España no quiere perder influencia en el corazón de la política monetaria europea. El todavía vicepresidente del Banco Central Europeo, Luis de Guindos, ha defendido que el país debe mantener su presencia en el Comité Ejecutivo del BCE e incluso ha dejado abierta la puerta a aspirar a la presidencia en el próximo relevo.

En una entrevista concedida a El País, De Guindos —que abandonará su cargo a finales de mes— subraya que, como cuarta economía de la zona euro, España debe seguir teniendo voz en el órgano que toma las decisiones clave sobre tipos de interés y estabilidad financiera.

España se queda sin representación… de forma temporal

La salida de De Guindos y la entrada del croata Boris Vujcic dejarán a España, por primera vez en años, sin presencia en el comité de seis miembros del BCE. Se trata de una situación que, según el propio exministro de Economía, debería ser solo transitoria.

“El mejor escenario sería la presidencia, pero lo importante es tener un asiento”, señala De Guindos, convencido de que España volverá a ocupar una de esas posiciones en el corto plazo.

2027, el año clave para recuperar influencia

El calendario juega a favor de España. En 2027 se abrirán tres vacantes en el Comité Ejecutivo, incluida la de la actual presidenta, Christine Lagarde. Ese momento se perfila como una oportunidad estratégica para que el país recupere peso —o incluso dé un salto cualitativo— en la gobernanza del euro.

Aunque formalmente cualquier país de la zona euro puede aspirar a estos cargos, la realidad es que las grandes economías —Alemania, Francia, Italia y España— dominan históricamente la cúpula del BCE.

Los nombres sobre la mesa

El debate sobre quién podría representar a España ya ha comenzado. Entre los perfiles que suenan con más fuerza destacan:

  • Pablo Hernández de Cos, exgobernador del Banco de España y actual directivo del Banco de Pagos Internacionales
  • José Luis Escrivá, actual gobernador del Banco de España
  • Nadia Calviño, presidenta del Banco Europeo de Inversiones
  • Carlos Cuerpo, ministro de Economía

De Guindos evita respaldar públicamente a un candidato concreto, aunque reconoce el perfil técnico de Hernández de Cos.

Más que un puesto: influencia en la política económica europea

La presencia en el Comité Ejecutivo del BCE no es simbólica. Supone participar directamente en decisiones clave como la política de tipos de interés, la inflación o las medidas de estímulo económico.

Por eso, la ausencia de España genera preocupación en algunos círculos económicos, que ven en esta transición un riesgo de pérdida de influencia en un momento especialmente sensible para la economía europea.

Un pulso político dentro del euro

La batalla por los puestos del BCE no es solo técnica, sino también política. Cada nombramiento refleja equilibrios entre países, intereses económicos y alianzas dentro de la Unión Europea.

En este contexto, las palabras de De Guindos apuntan a una estrategia clara: España no quiere quedar fuera del núcleo duro del euro y se prepara para disputar uno de los puestos clave en la próxima renovación.

El objetivo no es menor. En juego está la capacidad de influir en el rumbo económico de toda la eurozona durante la próxima década.