España se perfila como uno de los mercados europeos con mayor capacidad de recuperación para los destinos de Oriente Medio, de acuerdo con un informe de la plataforma de inteligencia turística Travellyze.
El análisis indica que el 67% de los turistas españoles asegura que estaría dispuesto a viajar a un destino incluso bajo un aviso oficial del Gobierno, ya sea sin condiciones, después de realizar su propia valoración de la seguridad o siempre que la oferta resulte lo bastante atractiva.
La diferencia es notable si se compara con los datos procedentes de los países nórdicos, donde predomina una postura mucho más conservadora: únicamente el 39,1% de los viajeros suecos y el 39,6% de los noruegos se plantearían viajar en esas circunstancias.
En una posición intermedia se sitúan Finlandia (53,7%), Reino Unido (50,7%) y Francia (48,3%), mientras que Alemania, Países Bajos y Dinamarca figuran entre los mercados que muestran una actitud más prudente frente al riesgo.
Uno de los puntos más destacados del estudio es que un mayor nivel de inquietud ante el conflicto no implica necesariamente un rechazo definitivo a viajar.
España e Italia son, de hecho, los países donde un mayor número de viajeros declara sentirse afectado emocionalmente por las guerras y los conflictos internacionales: más del 82% percibe este elemento como una barrera "alta" o "muy alta" a la hora de organizar sus vacaciones.
Pese a ello, ambos mercados se mantienen entre los más dispuestos a retomar sus viajes cuando detectan señales de estabilización y recuperan la confianza.
En el lado opuesto, los turistas escandinavos experimentan una respuesta emocional menos intensa ante los conflictos, pero tienden a convertir esa cautela en una renuncia más firme al viaje.
El informe también pone de manifiesto una marcada brecha generacional. Entre los viajeros de 18 a 29 años, el 72,9% afirma que viajaría incluso con un aviso oficial en vigor, mientras que en el grupo de mayores de 60 años el porcentaje baja al 33,7%. Además, casi uno de cada cinco jóvenes sostiene que lo haría de forma incondicional.
La forma de percibir el conflicto varía igualmente según la edad. Mientras el 78,3% de los mayores de 60 años considera las guerras internacionales como un factor claramente disuasorio, entre los menores de 30 años la proporción se reduce al 63,1%.