España, tercer país de la UE con mayor presión fiscal sobre pymes y autónomos, según un estudio

España se sitúa como el tercer país de la UE con mayor peso de las cotizaciones empresariales y una elevada carga fiscal y administrativa para pymes y autónomos.

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Una persona realiza cuentas. QUANTAX

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España se ha afianzado como el tercer Estado de la Unión Europea donde las cotizaciones empresariales tienen más peso dentro de la recaudación tributaria global, con un 25,8%, lo que coloca al país “muy por encima” del promedio comunitario, situado en el 17,9%, de acuerdo con un estudio de Quantax.

El documento, basado en el índice de competitividad fiscal empresarial 2025 del Instituto de Estudios Económicos y Tax Foundation, posiciona a España solo por detrás de Estonia y República Checa en este indicador.

Además, las cifras reflejan que la aportación fiscal total de las empresas españolas equivale al 17,8% del PIB, frente al 14,8% de media en Europa, lo que sitúa a España entre los Estados que “más han aumentado” la presión impositiva sobre las compañías en los últimos diez años.

Esta coyuntura, señalan, coloca al país en un nivel “media-alta” de carga fiscal efectiva si se compara con las principales economías de la UE.

Según la entidad, el escenario actual viene definido por un refuerzo del control tributario, nuevas exigencias de carácter digital y una “creciente complejidad normativa” que afecta de lleno a pymes y autónomos.

ELEVADA CARGA ADMINISTRATIVA

Desde Quantax insisten en que el verdadero problema no radica “únicamente” en el volumen de impuestos, sino en la “dificultad” para optimizar la fiscalidad. La firma alerta también de una carga administrativa “elevada” en España, que vuelve a situarse por encima del promedio europeo.

El CEO y co-fundador de Quantax, Álvaro Pascual, ha señalado que “no siempre se paga más en España por tipo nominal, pero sí es más fácil acabar pagando de más si no existe planificación continua”. A su juicio, el sistema castiga “especialmente” al pequeño negocio que no dispone de visibilidad ni de acompañamiento tecnológico.

En esta línea, Quantax explica que la ausencia de planificación provoca que muchas pymes afronten sus obligaciones de forma “reactiva”, incurriendo en fallos en el registro de gastos o dejando sin aplicar determinadas deducciones. Esto desemboca en estructuras fiscales “ineficientes”, una peor optimización del IVA y un menor aprovechamiento de otros incentivos legales.

Por otro lado, el CFO y co-fundador de la compañía, Francisco de las Heras, ha indicado que, aunque España sigue la senda europea hacia una fiscalidad “digitalizada, automatizada y controlada en tiempo real”, los avances en simplificación para los pequeños negocios siguen siendo “insuficientes”.

En este contexto, Quantax destaca que la política fiscal europea se orienta hacia una “mayor automatización” del cumplimiento tributario, la digitalización “integral” del IVA, el 'reporting' en tiempo real y una armonización gradual de las obligaciones fiscales, especialmente mediante iniciativas como VAT in the Digital Age (ViDA).

Por último, Álvaro Pascual ha remarcado que la automatización ha pasado de ser una ventaja competitiva a convertirse en una “necesidad operativa”, y que la tecnología es la herramienta “clave” para que el tejido empresarial español pueda adaptarse a un modelo con “menos margen para improvisar”.