Fallece a los 100 años Severino Escurís Batalla, figura clave de la industria conservera gallega

Muere a los 100 años Severino Escurís Batalla, histórico empresario gallego y figura clave en la expansión internacional de la industria conservera.

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Muere Severino Escurís Batalla, referente de la industria conservera en Galicia ACTEMSA S.L.

Muere Severino Escurís Batalla, referente de la industria conservera en Galicia ACTEMSA S.L.

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El empresario Severino Escurís Batalla, considerado un referente de la industria conservera en Galicia, ha muerto a los 100 años, según ha comunicado este miércoles Actemsa S.L., la firma de importación y exportación de pescado que puso en marcha en 1994.

En la nota difundida por la compañía se recuerda que, heredero del espíritu emprendedor de su padre, Manuel, Severino Escurís Batalla nació en Rianxo el 18 de julio de 1925.

Su padre, fundador de la industria maderera Manuel Escurís, impulsó años después la conservera Escurís en A Pobra do Caramiñal, con una planta en Castelo que se convertiría en símbolo para todo el Barbanza y en el origen de una de las sagas empresariales más relevantes de Galicia: los Escurís.

Con solo 17 años, en 1942, Severino Escurís se incorpora al negocio familiar y acabará siendo uno de los principales representantes de una generación irrepetible, la de los empresarios que marcaron el desarrollo económico de su comarca en los difíciles años de la posguerra.

En 1959, coincidiendo con la construcción del emblemático Cine Elma, cuyas siglas aluden a sus padres, Elisa y Manuel, participa en la puesta en marcha de Conresa, una planta dedicada a la producción de harina de pescado.

En 1963, Escurís se expande con una segunda fábrica en Escarabote y, a partir de 1970, comienza la ampliación de las instalaciones de A Pobra. En esta etapa, Severino Escurís interviene en la creación de Albacora, considerada la primera flota atunera del mundo.

El final de la década de los 70 supone el inicio de la internacionalización, con la fundación en Holanda de una empresa dedicada a la elaboración de berberechos, Cardium Edule, y el arranque de la construcción de la gran planta conservera de Baiuca.

En 1979 fallece su padre y Severino Escurís pasa a ocupar la presidencia del Consejo de Administración. En 1984 se inaugura la nueva fábrica, dotada con modernas líneas de producción de atún y sardina, y durante su mandato la expansión de la conservera situó a la familia Escurís entre los grandes grupos del sector a escala internacional, en una etapa que coincide con la entrada de la tercera generación en la empresa.

En 1986 pone en marcha Cartón de Galicia SA (Cartogal), en 1991 adquiere Rianxeira de Mariscos y se constituye Tunaliment, orientada a la elaboración de alimentación animal. Fruto de su carácter empresarial inagotable, ya en edad de jubilación decide crear Actemsa junto a su esposa María Villa y sus hijos en 1994, con 69 años, una operadora global de túnidos y pescado congelado que fue pionera en el Polígono de A Tomada y que se ha convertido en un referente mundial en el que ya trabaja la tercera generación.

En 2006 adquiere la compañía brasileña Leal Santos, que contaba con fábrica de conservas, flota pesquera, planta de harinas de pescado y puerto propio.

Sus logros, tal y como subraya la empresa, han sido reconocidos por numerosas instituciones, entre ellos la Medalla de Oro al Mérito del Trabajo del Gobierno de España (1994), distinciones de la Cámara de Comercio, de la Asociación de Empresarios del Polígono de A Tomada, el Dolmen de Oro de la Federación de Empresarios del Barbanza, la Medalla de Anfaco a la trayectoria empresarial (2025) y el reconocimiento de AePuebla y del Ayuntamiento de A Pobra do Caramiñal el pasado 4 de julio. Además, la conservera Escurís recibió la Medalla de Galicia en 1991.