España ha sumado de media cerca de 2,4 millones de afiliados a la Seguridad Social entre 2019 y 2025, un avance que se concentra sobre todo en el Régimen General, con un aumento del 12,2%, y en el Régimen de Autónomos, que crece un 4,3%. En paralelo, el Régimen Agrario y el de Empleados de Hogar han sufrido descensos significativos, con una pérdida conjunta del 14% de cotizantes en ese mismo periodo, de acuerdo con un informe elaborado por Fedea.
El trabajo, centrado en la evolución de las altas a la Seguridad Social entre 2019 y 2025, apunta al fuerte incremento del salario mínimo interprofesional (SMI) durante estos años como una de las posibles razones que explicarían la reducción de afiliados en el Régimen Agrario y en el Régimen del Hogar.
En detalle, entre 2019 y 2025 se registró una merma media de 107.967 cotizantes en el Régimen Agrario (-14,1%) y de 57.290 en el Sistema Especial de Empleados de Hogar (-14,2%). El Régimen del Mar también retrocedió, con 1.119 afiliados menos (-2,2%), mientras que el del Carbón perdió 565 cotizantes, lo que supone un descenso del 39,3%.
En términos globales, Fedea subraya el “muy favorable comportamiento” de la afiliación a la Seguridad Social entre 2019 y 2025, con un incremento de casi 2,4 millones de inscritos, equivalente a un 12,2%. De este aumento, alrededor de tres cuartas partes se concentran en el sector privado, que absorbe el 76,3% del total de nuevos afiliados.
Durante estos años, el empleo público también creció con fuerza tanto en porcentaje como en número de trabajadores, con un avance del 21,9% y 558.198 cotizantes más. No obstante, según Fedea, su aportación al aumento global de las afiliaciones es más limitada, ya que explica el 23,7% del crecimiento total registrado entre 2019 y 2025.
El informe precisa, además, que la expansión del empleo público se ha concentrado en gran medida en las comunidades autónomas, que aglutinan el 69,7% del incremento total del sector público.
SUBEN LOS FIJOS DISCONTINUOS, PERO SU PESO EN EL TOTAL ES REDUCIDO
De acuerdo con el análisis de Fedea, la distribución de las afiliaciones por tipo de contrato refleja cambios de calado vinculados a la última reforma laboral, que como regla general “prohibe el uso de la contratación temporal”.
Así, el número de afiliaciones con contrato eventual se ha desplomado un 47,4% entre 2019 y 2025, lo que supone 2.269.626 contratos menos, con un ajuste especialmente intenso en la modalidad a tiempo completo.
En sentido contrario, las afiliaciones con contrato indefinido han repuntado en una proporción similar a la caída de los temporales, aunque con un incremento absoluto de afiliaciones “muy superior” debido a la fuerte creación de empleo registrada en este periodo (+45,7%; +4.215.405).
Dentro de los contratos indefinidos, los de jornada completa son los que más avanzan en términos absolutos, con 2.756.616 afiliaciones adicionales. A continuación se sitúan los indefinidos a tiempo parcial, que suman 906.141 más. Los contratos indefinidos fijos-discontinuos aumentan en 552.647, pero, según Fedea, explican “un porcentaje pequeño” del incremento total de las afiliaciones indefinidas, con un peso del 13,1%.
Si se observan únicamente los datos de 2025, la mayoría de las afiliaciones corresponden a contratos indefinidos, que representan el 78,3%, frente a un 11,9% de contratos temporales. Dentro del conjunto de indefinidos, los contratos fijo-discontinuos, con una media anual de 926.912 afiliaciones, sólo suponen el 5,4% del total en 2025.
EL EMPLEO DE MÁS VALOR AÑADIDO GANA PESO PERO NO HAY CAMBIO ESTRUCTURAL
En su diagnóstico sectorial, Fedea detecta “un ligero cambio” en la composición de las afiliaciones hacia actividades de mayor valor añadido, como las profesionales y científicas. Sin embargo, concluye que, en líneas generales, se mantienen proporciones muy parecidas a las habituales, “que no permiten hablar de un cambio estructural de modelo productivo”.
De este modo, las ramas de hostelería y comercio al por mayor y al por menor continúan concentrando alrededor de una cuarta parte del empleo, mientras que los servicios sanitarios y sociales, junto con la educación, aportan casi otra quinta parte del total de afiliados.
En sentido opuesto, la industria manufacturera pierde algo de peso relativo en el conjunto de la afiliación, al tiempo que ganan presencia las actividades de información y comunicaciones y el sector de transporte y almacenamiento.