El rey Felipe VI ha abogado este miércoles en Toronto por profundizar y dinamizar los vínculos bilaterales entre España y Canadá, al considerar que “en tiempos de gran incertidumbre y aguas turbulentas se necesitan anclas firmes”.
“España y Canadá atraviesan un excelente momento en sus relaciones bilaterales, basado en la confianza mutua y una ambición compartida de reducir barreras, promover la innovación y crear un entorno empresarial en el que las compañías puedan prosperar”, ha afirmado el jefe del Estado en el encuentro empresarial España-Canadá celebrado en la ciudad canadiense.
El monarca ha subrayado que, en el escenario actual de incertidumbre global, disponer de aliados sólidos resulta más crucial que nunca para avanzar con estabilidad. En esta línea, Felipe VI ha destacado que España y Canadá comparten principios y valores, una confianza recíproca y una misma apuesta por un comercio y una inversión abiertos y regidos por normas claras.
“En un mundo marcado por dinámicas globales cambiantes, nuestros países destacan por su resiliencia, pero también por su compromiso con el multilateralismo”, ha insistido.
A juicio del rey, ambas naciones cuentan con la capacidad, la determinación y el compromiso necesarios para intensificar y diversificar sus lazos económicos como auténticos socios estratégicos, guiados por el pragmatismo y las oportunidades que se presentan, y sustentados en la confianza mutua.
Felipe VI ha recordado que España, como uno de los actores principales de la Unión Europea, quiere reforzar su cercanía política y económica con Canadá y seguir ampliando los intereses compartidos. “Nos hemos reunido aquí para reforzar e impulsar nuestras relaciones bilaterales, ya que el contacto genera afecto, confianza y alianzas. En español decimos: 'el roce hace el cariño'”, ha comentado con humor el jefe del Estado.
Como muestra de este acercamiento, ha señalado el fuerte incremento de la conectividad aérea entre ambos países, con rutas directas que se han más que duplicado en apenas cuatro años. “Unas conexiones más sólidas entre Canadá y España acercan a nuestras sociedades, impulsan el turismo, favorecen las oportunidades de negocio y fortalecen los lazos entre personas”, ha resaltado.
No obstante, Felipe VI ha avisado de que el porvenir compartido de España y Canadá pasa por atender prioridades estratégicas de primer orden, entre ellas la revolución digital y tecnológica. “Canadá puede contar con España, con las empresas e instituciones españolas, para este empeño”, ha reiterado.
En este contexto, ambos países han firmado este miércoles un Memorando de Entendimiento (MoU) para reforzar la cooperación en inteligencia artificial, con el objetivo de promover la inversión, el acceso a infraestructuras, la formación de talento y la colaboración entre administraciones y tejido empresarial, especialmente en el caso de las pymes.
El rey ha incidido además en que existe todavía un amplio margen para ampliar los intercambios bilaterales, en un momento en el que garantizar la seguridad económica exige cadenas de suministro más resilientes y una cooperación institucional más estrecha.
Felipe VI ha destacado la posición de partida de ambos países para profundizar en sus relaciones: ha descrito a Canadá como una economía robusta y dinámica del G7, y a España como la duodécima economía del mundo, la cuarta de la UE y una de las que registra un mayor crecimiento entre las naciones avanzadas.
“Sumando fuerzas, podemos desarrollar proyectos conjuntos de gran alcance que generen empleo de calidad, refuercen nuestras cadenas industriales y fomenten un crecimiento sostenible”, ha concluido.