El centro de estudios Funcas calcula que la inflación general repuntará en los próximos meses y se colocará por encima del 4% en agosto y septiembre. Asimismo, mantiene que la tasa media anual de 2026 se situará en el 3,4% y que la inflación subyacente registrará una media del 2,9%.
“Las previsiones de inflación siguen sujetas a una gran incertidumbre por el devenir del conflicto en Irán y por el calendario de retirada de las medidas fiscales adoptadas por el Gobierno”, ha advertido el ‘think tank’ en una nota pública.
En su escenario central, Funcas asume que las medidas fiscales del Ejecutivo continuarán vigentes hasta el 31 de julio y que tanto el precio del crudo como el del Mibgas evolucionarán según lo marcado por los mercados de futuros en la actualidad: en torno a 107 dólares por barril en el caso del petróleo durante los próximos meses y con un descenso progresivo hacia el entorno de los 80 dólares al cierre del ejercicio.
Con este marco, Funcas mantiene que la inflación general superará el 4% en agosto y septiembre, con una media anual del 3,4%, mientras que la tasa media anual de la subyacente se quedará en el 2,9%. Además, proyecta que la inflación media general de 2027 se moderará hasta el 2,6%.
Según los datos difundidos este jueves por el Instituto Nacional de Estadística (INE), el Índice de Precios de Consumo (IPC) avanzó un 0,4% en abril, un aumento menor que el registrado en el mismo mes del año anterior. Esto permitió que la tasa interanual de inflación descendiera dos décimas, hasta el 3,2%, mientras que la subyacente retrocedió una décima, hasta el 2,8%.
Para Funcas, el comportamiento del índice general no solo ha quedado por debajo de lo anticipado, sino que además ha evolucionado en sentido contrario al previsto, al registrar un descenso en lugar de un repunte. La principal causa ha sido la evolución de los productos energéticos.
Aunque los carburantes se encarecieron, el gas y la electricidad registraron fuertes caídas de precios. Esto se explica, en gran medida, por un coste de la electricidad en el mercado mayorista más favorable de lo esperado y por el efecto de las medidas de alivio fiscal, que se aprobaron ya avanzado marzo y cuyo impacto se ha reflejado de forma completa en el IPC de abril.