Funcas mejora al 2,4% su previsión de PIB para 2026 y alerta de una senda de enfriamiento

Funcas eleva al 2,4% su previsión de PIB para 2026, pero advierte de un enfriamiento gradual, menor impulso exterior y riesgos ligados al consumo y al turismo.

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El ministro de Economía, Comercio y Empresa, Carlos Cuerpo. Marta Fernández - Europa Press

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Funcas ha revisado al alza, en medio punto, su estimación de crecimiento del Producto Interior Bruto (PIB) de España para 2026, que pasa a situarse en el 2,4%, aunque advierte de una ralentización y de una clara tendencia a la desaceleración de la actividad.

“La economía española crecerá de nuevo este año por encima del 2%, si bien se observará una tendencia a la desaceleración”, ha advertido Funcas en su último sobre previsiones económicas.

De acuerdo con los nuevos cálculos del organismo, el PIB avanzará un 2,4%, cinco décimas más de lo calculado en octubre y por debajo del 2,8% registrado en 2025. Este ajuste al alza se debe sobre todo al mayor empuje heredado del ejercicio anterior, que ha superado las expectativas y cuyo efecto de arrastre por sí solo suma tres décimas al crecimiento.

Sin embargo, los analistas subrayan que, tras el repunte de la economía en el cuarto trimestre de 2025, cuando el PIB creció un 0,8% en tasa intertrimestral, los pocos datos disponibles de enero apuntan a un inicio de 2026 más frío, especialmente en los servicios, probablemente afectados por unas condiciones meteorológicas adversas.

Según Funcas, el avance del PIB descansará principalmente en la demanda interna, cuya contribución será de 3,1 puntos, uno más que en las proyecciones de octubre. Destaca el dinamismo del consumo de los hogares, apoyado en la creación de empleo y, en menor medida, en una ligera mejora de los salarios reales.

La inversión también crecerá, impulsada por la recuperación de la construcción residencial y por la necesidad de acelerar la ejecución del remanente de fondos europeos. En cambio, el sector exterior restará 0,7 puntos al crecimiento del PIB, debido al debilitamiento de las exportaciones en un contexto de crecientes tensiones comerciales globales y, en el ámbito interno, por la saturación y pérdida de competitividad de algunos destinos turísticos.

Regularización de inmigrantes y supuestos macroeconómicos

Las proyecciones de Funcas se apoyan en determinados supuestos de política macroeconómica y de evolución de los flujos migratorios, un factor que ha sido decisivo para entender la fase expansiva reciente de la economía española.

En el ámbito de la política monetaria, se contempla el fin del ciclo de recortes de los tipos de interés, de forma que la facilidad de depósito, referencia clave del BCE, permanecería en el 2% actual hasta 2027.

En relación con la inmigración, Funcas prevé que la desaceleración en el crecimiento de la población activa extranjera se prolongue durante todo el horizonte de previsión: la fuerza laboral foránea aumentará un 5% este año y un 4% en 2027, frente al 8,2% de 2024 y el 6,3% de 2025.

“Esta hipótesis implica que el anunciado proceso de regularización solo incidiría en el empleo y no en los flujos de entrada de fuerza laboral foránea, al menos en el corto plazo”, han explicado desde el “think tank”.

PIB al 1,8% en 2027 e inflación por encima de la eurozona

Funcas anticipa que la moderación del turismo, el menor impulso fiscal vinculado a los fondos europeos y la desaceleración del crecimiento demográfico se harán más evidentes a partir de 2027. Así, ese año el PIB avanzará un 1,8%, una décima más que en la previsión anterior, gracias al vigor de la demanda interna, mientras que el saldo exterior seguirá restando crecimiento.

El empuje de la demanda nacional también explica que la inflación se mantenga en torno al 2,5% en 2026, por encima de la media de la eurozona, que se situaría por debajo del 2%, lo que pone de manifiesto una cierta pérdida de competitividad. Este diferencial negativo se prolongará hasta 2027, aunque algo más atenuado por la moderación del gasto interno.

Más de 800.000 empleos y mejora limitada de las cuentas públicas

Aunque el patrón de crecimiento será menos equilibrado que al inicio del ciclo expansivo, Funcas calcula que la economía generará más de 800.000 nuevos empleos en los dos próximos años, lo que permitiría reducir la tasa de paro hasta el 9%, dos décimas menos que en la proyección de octubre.

Además del propio crecimiento, los expertos prevén que el proceso de regularización de inmigrantes también contribuya a elevar la ocupación, al facilitar la incorporación al mercado laboral de personas en situación irregular que actualmente no logran acceder a un empleo.

La expansión económica favorecerá asimismo una cierta corrección de los desequilibrios fiscales, aunque básicamente por el efecto del ciclo sobre los ingresos y no por mejoras estructurales. El déficit público se reduciría hasta el 2,3% del PIB en 2026, con un ajuste ya muy limitado en 2027 ante la pérdida de ritmo de la economía. Al cierre de ese año, la deuda pública seguiría en niveles elevados, en torno al 97,8% del PIB.

Consumo de los hogares, principal foco de riesgo

Funcas identifica como principal riesgo al alza para el crecimiento el comportamiento del consumo de los hogares, que podría verse impulsado por una entrada de inmigrantes más intensa de lo previsto y por una trayectoria de la tasa de ahorro distinta a la contemplada en el escenario central.

En el lado negativo, los riesgos se asocian a la elevada incertidumbre internacional, marcada por la transición desde un sistema multilateral basado en reglas hacia otro más condicionado por las asimetrías de poder.

En el plano interno, la inversión empresarial sigue lastrada por ese entorno incierto y por el progresivo agotamiento de los fondos europeos. Además, el turismo podría resentirse más de lo esperado si se acentúa la tendencia a la pérdida de competitividad de algunos destinos.