La plataforma de reparto a domicilio Glovo ha comunicado este miércoles a los sindicatos su intención de ejecutar un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) que podría afectar a un máximo de 750 repartidores en unas 60 ciudades de España. El ajuste llega menos de un año después de que la compañía completara su transición a un modelo laboral basado en trabajadores asalariados.
La empresa contaba en julio de 2025 con cerca de 14.000 repartidores contratados directamente. Si se suman los empleados de empresas subcontratadas, el número total de riders que operan para la plataforma en España asciende aproximadamente a 21.000 trabajadores.
Denuncia sindical por posibles despidos encubiertos
El sindicato Comisiones Obreras (CC OO), con fuerte implantación en la empresa, ya había advertido en febrero sobre la posible existencia de un “ERE encubierto” ante la sucesión de despidos detectados en distintos puntos del país.
La organización sindical señaló entonces que, si no cesaban lo que calificó como “prácticas antisindicales” y no se abría una negociación sobre las condiciones laborales, iniciaría movilizaciones a nivel estatal. Este miércoles, el sindicato ha formalizado además una denuncia ante la Audiencia Nacional por estos hechos.
Fuentes conocedoras de la decisión de la compañía apuntan a que el recorte de plantilla estaría relacionado con una menor disponibilidad de la plataforma en algunas ciudades medianas y pequeñas, así como con problemas operativos derivados del nuevo modelo laboral.
Del modelo de autónomos al sistema asalariado
Durante años, Glovo mantuvo un sistema basado en repartidores autónomos, pese a que el Tribunal Supremo dictaminó en 2020 que la relación entre la empresa y los riders debía considerarse laboral.
El Gobierno reforzó esa interpretación con la Ley Rider, aprobada en 2021 con el apoyo de patronales y sindicatos, que obligó a las plataformas digitales de reparto a contratar a sus repartidores como asalariados.
Además de las resoluciones judiciales, la empresa acumuló multas millonarias de la Inspección de Trabajo y Seguridad Social por el uso de falsos autónomos.
El cambio definitivo llegó tras una reforma del Código Penal de España, que introdujo penas de prisión para los empresarios que mantuvieran relaciones laborales encubiertas bajo fórmulas de autónomos.
Cambios en todo el sector del reparto
La transformación del modelo laboral también se ha extendido a otras plataformas del sector. La empresa Uber Eats anunció a comienzos de 2026 el fin de su sistema de repartidores autónomos, pasando a operar únicamente con trabajadores asalariados a través de empresas intermediarias.
Mientras tanto, Glovo también afronta problemas fuera de España. En Italia, su filial Foodinho SRL ha sido puesta bajo supervisión judicial tras una investigación de la Fiscalía de Milán por presunta explotación laboral de repartidores.