El consejero delegado de CaixaBank, Gonzalo Gortázar, considera que el coste de las hipotecas aumentará en los próximos años como consecuencia del repunte de los tipos de interés a largo plazo registrado en los últimos meses.
Lo ha expuesto este viernes en una rueda de prensa posterior a la presentación de los resultados de 2025, ejercicio en el que la entidad obtuvo un beneficio histórico de 5.891 millones de euros, un 1,8% más, y en la que ha reiterado que CaixaBank no está relajando los requisitos para conceder hipotecas y que no prevé hacerlo más adelante.
No obstante, ha reconocido que existe la posibilidad de que el conjunto del mercado sí termine haciéndolo, pese a la experiencia previa y al impacto que tuvo la concesión de hipotecas sin criterios adecuados antes de la crisis financiera de 2008.
Gortázar ha apuntado que el negocio hipotecario mantiene un ritmo de crecimiento, aunque no “de manera desaforada”, y ha destacado que la mayoría de los préstamos se firman a tipo fijo, un rasgo que, a su juicio, modifica el atractivo y el funcionamiento del mercado.
El primer ejecutivo del banco ha insistido en que el principal riesgo radica en obtener un retorno insuficiente sobre el capital y que cada banco debe “mirar y ver a qué precio debe hacer las operaciones”, ya que, según ha indicado, los retornos están “muy al límite”.
Además, ha remarcado que el tipo medio de las hipotecas en España ronda el 2,4%, frente a una media superior al 3% en el conjunto de Europa.
Escasez de vivienda y desequilibrios en el mercado
Gortázar ha advertido de que la falta de vivienda es “un problemón social” y ha instado a las administraciones a facilitar la puesta en marcha de nuevos proyectos residenciales. Para ello, ha defendido la necesidad de liberar más suelo, dotar de estabilidad normativa al sector e impulsar la colaboración público-privada y, sobre todo, la público-pública, es decir, entre distintas administraciones.
El consejero delegado ha incidido en que el mercado inmobiliario “está desequilibrado”, con una carencia de oferta que ha calificado de sustancial, y ha recordado que el Banco de España cifra ese déficit en 700.000 viviendas.
“Hay que ponerle remedio incrementado la oferta”, ha afirmado, lamentando que, en su opinión, se está comprobando que algo no funciona en la organización del sector y en el marco que lo condiciona.
Reclamo de un acuerdo de país sobre vivienda
Ha defendido que es imprescindible que las administraciones cooperen entre sí y que se logre un acuerdo de país para abordar el problema de la vivienda, que, ha avisado, puede convertirse en “un cuello de botella” a medio plazo.
El directivo ha valorado positivamente que el Banco de España esté analizando si debe ofrecer orientaciones al mercado hipotecario y fijar límites como el tipo de interés aplicable o el plazo máximo de financiación de las hipotecas.
Capital privado, suelo y estabilidad regulatoria
Gortázar ha reiterado que la promoción inmobiliaria necesita agilidad y capacidad para atraer capital privado, ya que ha recalcado que el dinero público no basta.
En este sentido, ha remarcado que es imprescindible disponer de suelo urbanizable y de un marco de “gran estabilidad regulatoria, que dure 10, 20 o 30 años”.
Ha vuelto a destacar la relevancia de contar con un “consenso de país” que evite que el sector tenga que estar pendiente de cambios normativos continuos.