El conglomerado mexicano Grupo Carso, propiedad del magnate Carlos Slim, obtuvo en 2025 un beneficio neto de 8.026 millones de pesos (391 millones de euros), lo que representa una caída del 44,5% frente al año anterior, según ha comunicado la propia compañía.
La facturación anual se redujo un 3,2%, hasta 191.621 millones de pesos (9.357 millones de euros), mientras que el resultado bruto de explotación (Ebitda) retrocedió un 14,85%, hasta 25.833 millones de pesos (1.261 millones de euros).
El descenso de los ingresos se explica en gran medida por el peor comportamiento de la filial Carso Infraestructura y Construcción (Cicsa), cuyos ingresos se contrajeron un 33%, hasta 28.479 millones de pesos (1.390 millones de euros).
En paralelo, y como consecuencia de una mayor presencia de Grupo Carso en el sector petrolero de México, la subsidiaria Zamajal alcanzó unos ingresos de 3.647 millones de pesos (178 millones de euros) en 2025, lo que implica un repunte del 288% respecto al ejercicio previo.
El resto de divisiones del grupo registraron incrementos moderados de ventas durante el último año. Sanborns elevó su facturación un 1,3%, hasta 74.296 millones de pesos (3.627 millones de euros); Condumex avanzó un 5,6%, hasta 51.533 millones de pesos (2.027 millones de euros); Elementia mejoró un 2,4%, hasta 30.012 millones de pesos (1.465 millones de euros), y Carso Energy incrementó sus ventas un 0,7%, hasta 3.357 millones de pesos (163 millones de euros).
Por otro lado, el beneficio operativo de Grupo Carso sufrió un recorte del 27,6% en 2025, quedando fijado en 17.028 millones de pesos (831 millones de euros).
En el cuarto trimestre de 2025, Grupo Carso declaró un beneficio neto de 3.066 millones de pesos (149 millones de euros), un 18,9% menos que en el mismo periodo del ejercicio anterior, acompañado de una caída de las ventas del 4,7%, hasta 54.862 millones de pesos (2.678 millones de euros).