Iberpapel cerró 2025 con un beneficio neto de seis millones de euros, lo que supone un retroceso del 74% frente a los 23,15 millones registrados el ejercicio previo, en un año condicionado por un contexto internacional complejo y por una intensa presión sobre la demanda y las cotizaciones en el mercado europeo del papel, según comunicó la compañía.
La cifra neta de negocio del grupo, con actividad papelera y energética, alcanzó en 2025 los 216,735 millones de euros, lo que implica una disminución del 9% respecto a 2024.
Dentro de esta facturación, los ingresos por ventas de papel descendieron un 13,15%, hasta 177,1 millones de euros, con un precio medio de venta que también se redujo un 4,74% en comparación con el año anterior. Por el contrario, las ventas de electricidad avanzaron un 18,88%, hasta 37 millones de euros, mientras que las de madera retrocedieron un 17,14%, hasta 2,55 millones de euros.
El resultado bruto de explotación (Ebitda) se situó al cierre de 2025 en 20,33 millones de euros, un 46,9% menos que un año antes. El margen bruto operativo se redujo así hasta el 9,38%, frente al 16,08% registrado en el ejercicio precedente.
La empresa subrayó que, pese al escenario adverso, mantuvo una política de gestión industrial y comercial selectiva, centrada en reforzar la eficiencia operativa, salvaguardar los márgenes y priorizar las actividades con mayor valor añadido y un estricto control de costes, lo que le permitió conservar una tasa de ocupación superior a la media sectorial.
Además, los costes energéticos mostraron una evolución más favorable en la segunda mitad del ejercicio, apoyados en una mayor estabilidad de los precios y en un mejor aprovechamiento de la cogeneración, lo que ayudó a amortiguar el efecto del entorno negativo durante el periodo.
Impulso a la diversificación y nuevas líneas de negocio
La compañía señaló igualmente que siguió avanzando de manera relevante en su estrategia de diversificación, reforzando su presencia en otros nichos, como el embalaje y el etiquetado, así como en los ámbitos alimentario y sanitario.
En conjunto, las ventas dirigidas a estos usos crecieron un 11,3% y suponen ya cerca de un tercio de la facturación total. Asimismo, culminó el lanzamiento comercial de su nuevo papel marrón kraft de fibra virgen, poniendo en marcha su producción y posterior comercialización.
Respecto a 2026, el grupo considera que las subidas de precios ya anunciadas, el repunte confirmado de la celulosa, la racionalización de la oferta y la recuperación gradual de la demanda apuntan hacia una mejora paulatina del entorno de mercado.