El consejero delegado de Repsol, Josu Jon Imaz, ha reivindicado que la multinacional española está en condiciones de desempeñar un papel relevante en el impulso del desarrollo económico y social de Venezuela, mediante nuevas inversiones que permitan elevar la producción de hidrocarburos del país y "tenga un futuro mejor".
Durante su intervención en el 23º Encuentro del sector energético organizado por IESE y Deloitte, Imaz recalcó que "se ha abierto el futuro y la puerta a una Venezuela mejor" y sostuvo que "se han disipado" las incertidumbres que persistían hace algo más de un mes, cuando se produjo la detención de Nicolás Maduro por parte de Estados Unidos.
En este sentido, destacó que el país "necesita estabilización económica y social", un ámbito en el que Repsol "juega un papel importante" al ser, junto con la italiana Eni, productor de gas para Venezuela, recurso del que depende en gran medida el sistema eléctrico del país.
"En este contexto, en los últimos 10 años, con muchos años sin cobrar un solo dólar de ese gas que estamos produciendo, hemos mantenido la producción al mismo nivel para que el país no se caiga, para que el sistema no se cayese, y por tanto ahora somos parte de esa solución, tenemos que ayudar a esa estabilización", apuntó.
Respecto al desarrollo económico venezolano, el directivo subrayó que los hidrocarburos constituyen en este momento una palanca esencial para la economía del país, por lo que considera imprescindible que Venezuela incremente de forma notable su producción, un ámbito en el que Repsol puede desempeñar un rol significativo.
Imaz recordó que la compañía conoce en profundidad el mercado venezolano y es el segundo productor de crudo en el país, solo por detrás de la estadounidense Chevron. Añadió que, para transformar la realidad de Venezuela, resulta determinante que las empresas presentes sobre el terreno destinen capital para aumentar la producción y generar ingresos fiscales para las instituciones venezolanas, "para que puedan realmente tener un desarrollo económico".
"Es muy importante que los que estamos sobre el terreno, los que tenemos gente, los que tenemos activos, los que tenemos capacidades técnicas, los que tenemos los medios para hacerlo, invirtamos en Venezuela para que esta producción suba y el país tenga un futuro mejor y lo consigamos", enfatizó.
Asimismo, expresó su agradecimiento por la invitación a la reunión celebrada en la Casa Blanca con el presidente estadounidense, Donald Trump, y remarcó que Repsol está "absolutamente comprometida" a contribuir en esa solución para la sociedad venezolana.
DESCARBONIZAR "CON LOS PIES EN EL SUELO"
En otro orden de cosas, Imaz defendió la necesidad de avanzar en la descarbonización "con los pies en el suelo", con un enfoque "basado en la competitividad" y "quitando un poquito toda esta ideología" que, a su juicio, ha impregnado el debate climático en los últimos años.
El consejero delegado de Repsol recalcó que hacen falta incentivos que aceleren el desarrollo de nuevas tecnologías, pero siempre ajustados a un grado adecuado de madurez tecnológica, como sucedió en su día con la energía eólica en España. "Aquí tiene que haber una correspondencia entre tecnología, madurez y acompañamiento", señaló.