Indra ha implantado un nuevo procedimiento interno para evaluar de forma sistemática el impacto ambiental de sus productos y poder orientarlos hacia un diseño más respetuoso con el entorno, según ha informado la propia compañía.
Este mecanismo, denominado “Proceso de Monitorización de Ecodiseño”, es una herramienta que permite seguir de manera “clara y ordenada” las mejoras ambientales que se introducen en los productos durante todas las fases de su ciclo de vida.
Con esta medida, Indra pretende que la sostenibilidad forme parte de la operativa cotidiana, facilitando que los equipos compartan una misma hoja de ruta a la hora de recortar la huella ambiental de las soluciones tecnológicas que desarrollan.
“El nuevo proceso reúne toda la información relacionada con el ecodiseño en un único sistema. De esta forma, es posible ver de manera sencilla qué mejoras se están aplicando, cómo evolucionan y qué resultados tienen. Este enfoque común permite medir mejor el impacto ambiental, hacer seguimiento de los avances y preparar informes de forma más ágil, tanto a nivel de cada proyecto como de toda la compañía. Además, ayuda a que todos los equipos trabajen con los mismos criterios, lo que aporta coherencia y transparencia”, ha detallado Indra.
La empresa subraya que, de acuerdo con datos de la Unión Europea, hasta el 80% del impacto ambiental de un producto se determina en la etapa de diseño, motivo por el que ha decidido reforzar la incorporación de criterios ecológicos desde el inicio del desarrollo, pero “sin renunciar a la calidad ni a las prestaciones técnicas”.
“La sostenibilidad es una parte esencial de la estrategia y de la cultura de Indra Group. El ecodiseño nos permite innovar mientras reducimos el impacto ambiental de nuestros productos, generando valor tanto para nuestros clientes como para la sociedad. Gracias a la incorporación de este nuevo ‘Proceso de Monitorización de Ecodiseño’ damos un paso más en nuestro compromiso con la lucha contra el cambio climático, avanzar hacia el uso de energías más limpias, y la elección de materiales más respetuosos con el planeta”, ha argumentado la responsable de Sostenibilidad de Indra, Laura Saralegui.
En este marco, la compañía ha señalado como ejemplo el radar “PSR2D Neo”, desarrollado por la unidad de Gestión de Tráfico Aéreo (ATM) de Indra.
Este sistema es una versión “más sostenible” de un radar operativo desde 2011, empleado para la vigilancia del tráfico aéreo tanto civil como militar.
En el proceso de rediseño, un equipo multidisciplinar de la empresa examinó el ciclo de vida completo del producto con el objetivo de localizar los puntos en los que era posible reducir su impacto ambiental.
Entre las mejoras introducidas sobresale la disminución del peso del radar, que reduce el impacto asociado al transporte, junto con la selección de materiales más eficientes y menos contaminantes.
“El radar ‘PSR2D Neo’ tiene ahora una vida útil más larga, que pasa de 15 a 20 años, lo que reduce su impacto ambiental a largo plazo. Gracias a estos cambios, el consumo eléctrico del radar se ha reducido en más de un 30%, lo que supone un ahorro de alrededor de 15 toneladas de CO2 (dióxido de carbono) al año y más de 260 toneladas a lo largo de toda su vida útil”, han destacado desde Indra.
Un modelo homogéneo para medir el ecodiseño
El “Proceso de Monitorización de Ecodiseño” integra además formularios normalizados, automatizaciones e indicadores clave de rendimiento (KPIs), cuyos resultados se agrupan en un cuadro de mando corporativo que ofrece una visión global y actualizada.
Con ello, Indra asegura que refuerza la solidez en la medición del impacto ambiental y simplifica tanto el seguimiento de las mejoras aplicadas como la elaboración de informes a escala de proyecto y de grupo.
Paralelamente, el modelo de gobernanza asociado al proceso fija las responsabilidades y coordina los distintos roles y equipos, con el fin de asegurar la coherencia de la información y favorecer que la sostenibilidad se integre de forma efectiva en los procesos productivos.
“La sostenibilidad forma parte de nuestra estrategia y de nuestra cultura. El ecodiseño es una oportunidad para poner en valor la innovación en nuestros productos, generando beneficios tanto para nuestros clientes como para el entorno”, ha remarcado Saralegui.