Inverco, la asociación que agrupa a las gestoras de fondos de inversión, ha reclamado la eliminación de los “excesos de regulación” que pesan sobre la industria y una mejora adicional del tratamiento fiscal de los productos de ahorro a largo plazo, como fondos y planes de pensiones, con el objetivo de canalizar más ahorro de los pequeños inversores hacia los mercados financieros.
El presidente de la patronal, Ángel Martínez-Aldama, ha subrayado en un encuentro con periodistas que desde las instituciones comunitarias “vienen vientos de cola fuertes para que se fomente el ahorro del inversor minorista hacia los mercados”.
En este contexto, ha insistido en que “Los Estados miembros deberían eliminar los excesos de regulación que no están contemplados en la normativa europea para poder competir en igualdad de condiciones con el resto de operadores de otros países de la Unión Europea”, reclamando así un marco homogéneo dentro del bloque comunitario.
La organización sectorial ha remarcado que buena parte de los desafíos que afrontará la industria este año estarán condicionados por las decisiones que se adopten en Bruselas. Por ello, Inverco seguirá de cerca los avances relativos a la futura cuenta de ahorro e inversión y a la etiqueta “Finance Europe”, además de centrarse en que España implemente la recomendación comunitaria de impulsar la autoadscripción a planes de pensiones.
En la misma línea, la patronal vigilará la tramitación de la normativa europea que aún se negocia, con especial interés en la Estrategia de Inversión Minorista (RIS) y en el desarrollo del producto paneuropeo de pensiones, por su posible impacto en el ahorro de los hogares.
Según los datos de Inverco, la inversión colectiva cerró 2025 con 980.725 millones de euros en activos bajo gestión, lo que supone un incremento del 11,6% frente al ejercicio previo. Dentro de ese volumen, el patrimonio en fondos de inversión avanzó un 12,9%, hasta 842.737 millones, mientras que el de los planes de pensiones aumentó un 4,7%, hasta 137.988 millones de euros.
No obstante, la patronal ha puntualizado que, en el caso de los fondos de inversión, el crecimiento del patrimonio se explica tanto por el efecto positivo de los mercados como por entradas netas de dinero, mientras que en los planes de pensiones el aumento responde únicamente al buen comportamiento de los mercados financieros, sin apoyo de nuevas aportaciones netas.
A lo largo del último año se registraron aportaciones a planes de pensiones por 3.252 millones de euros, frente a unas prestaciones de 3.621 millones, lo que arroja un saldo negativo de 369 millones. Esta cifra contrasta con la de hace cinco años, cuando las aportaciones superaban los 5.000 millones de euros.
El retroceso en las contribuciones a planes individuales se vincula con la “drástica reducción” del límite máximo de aportación a este tipo de productos (hasta 1.500 euros), después de una primera rebaja en 2021 (de 8.000 a 2.000 euros anuales). En el conjunto de estos cinco años, se han dejado de canalizar más de 12.500 millones hacia estos instrumentos, según los cálculos de la patronal.
En relación con ello, el presidente de la agrupación de fondos de pensiones de Inverco, Álvaro Anguita, que también es consejero delegado de Mapfre AM, ha remarcado que la reforma aprobada en 2022 para potenciar los planes de empleo “no ha tenido los efectos deseados”. A su juicio, esos 12.500 millones de aportaciones perdidas en los planes individuales no se han trasladado a contribuciones a planes de empleo.
Cuestionado sobre el diseño de la futura cuenta de ahorro e inversión que prepara el Ministerio de Economía, Martínez-Aldama ha señalado que la fiscalidad debería ser el “núcleo” de cualquier propuesta que se ponga en marcha para incentivar el ahorro financiero.
Asimismo, ha explicado que Inverco se inclina por modelos similares a los de Reino Unido o Italia y rechaza el esquema de Suecia. En este último caso, la patronal muestra su desacuerdo porque supondría que “el ahorrador tendría que tributar todos los años en una especie de Impuesto de Patrimonio”, incluso cuando la cartera registre una rentabilidad negativa.