Los Estados miembros de la Agencia Internacional de la Energía (AIE) han decidido “por unanimidad” poner a disposición del mercado 400 millones de barriles de petróleo procedentes de sus reservas estratégicas, con el objetivo de amortiguar el impacto del conflicto en Oriente Próximo y del cierre del estrecho de Ormuz sobre los precios y el suministro.
“Los países de la AIE han decidido por unanimidad lanzar la mayor liberación de reservas de petróleo de emergencia en la historia de nuestra agencia”, ha anunciado este miércoles el director de la AIE, Fatih Birol.
El volumen liberado, esos 400 millones de barriles de crudo, supone más del doble de la anterior operación récord de la organización, llevada a cabo al inicio de la guerra de Ucrania, cuando se inyectaron en el mercado 182 millones de barriles para frenar la tensión sobre la oferta.
Según ha explicado Birol, esta actuación pretende compensar el suministro perdido como consecuencia del cierre efectivo del estrecho de Ormuz y mitigar así el desajuste inmediato entre oferta y demanda en los mercados energéticos.
No obstante, el responsable de la AIE ha insistido en que, pese a la relevancia de esta intervención para contener el impacto más urgente de la crisis, la clave para recuperar una estabilidad duradera en los flujos internacionales de petróleo y gas “es la reanudación del tránsito a través del estrecho de Ormuz”.