La Cámara de Barcelona ha defendido la puesta en marcha de un sistema de pago por uso en la red viaria de altas prestaciones y en sus rutas alternativas en España, alineado con las directrices europeas de “quien usa paga” y “quien contamina paga”, según ha informado este martes en un comunicado.
La entidad cameral sostiene que este modelo debe asegurar “el correcto mantenimiento y mejora de las carreteras” y que ha de aplicarse de forma homogénea y justa en todo el territorio español.
Ha remarcado que la supresión de los peajes en las autopistas catalanas en 2021 “ha provocado un fuerte incremento del tráfico” y que la AP-7 funciona ya al límite de su capacidad, tras un repunte del 37% en el tráfico de vehículos ligeros y del 55% en el de vehículos pesados.
La Cámara advierte de que existe “un déficit creciente de inversión en conservación viaria” y que, literalmente, más de la mitad de las carreteras del Estado y de Catalunya se encuentran en una situación de deterioro grave o muy grave.
“Sin un modelo estable de financiación, el deterioro de la red viaria continuará aumentando, con impactos negativos sobre la competitividad, la seguridad y la movilidad de personas y mercancías”, ha alertado la institución.
Traspaso de carreteras y modelo de financiación
La corporación ha recalcado que es imprescindible “planificar y ejecutar el traspaso de todas las carreteras de titularidad de la administración del Estado en Catalunya a la Generalitat” y ha citado el caso de Euskadi como referencia.
“Esto facilitaría una gestión integral de la red desde todos los puntos de vista, manteniendo las inversiones necesarias para la mejora de la red viaria bajo la responsabilidad del Gobierno del Estado”, ha añadido.
Asimismo, ha defendido que el pago por uso se base en la distancia efectivamente recorrida y que la fórmula de tarifa plana o viñeta se contemple únicamente como una medida temporal, con una duración limitada y claramente fijada.