La industria aérea y energética exige al Gobierno apoyo económico al queroseno sintético

La aviación y la energía presionan al Gobierno para que comprometa financiación al queroseno sintético y no perder el liderazgo europeo en eSAF.

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Avión de Delta Airlines DELTA AIRLINES

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Una alianza formada por 21 entidades, entre las que figuran grandes grupos industriales como Airbus, Moeve (antigua Cepsa) y Técnicas Reunidas, junto con asociaciones del sector de la aviación (ALA) y de las renovables (AeH2, UNEF, AEE), ha remitido hoy una carta conjunta a los ministerios de Transportes, Transición Ecológica e Industria.

En este escrito, reclaman al Ejecutivo español que concrete un respaldo financiero específico para el impulso del queroseno sintético (eSAF) antes de la reunión del Consejo de Transporte de la UE prevista para junio.

La iniciativa llega en la antesala de la presentación oficial del Plan Estratégico para la Sostenibilidad del Transporte Aéreo y del Plan Nacional de Descarbonización del Transporte Aéreo.

La solicitud, articulada por Transport & Environment (T&E) España, reúne por primera vez a toda la cadena de valor de los combustibles sintéticos, desde fabricantes como Airbus y aerolíneas representadas por ALA hasta grandes compañías energéticas como Moeve o Enagás Renovable.

El propósito central es que España traduzca su participación en la coalición “eSAF Early Movers” en un compromiso económico efectivo mediante el mecanismo de subastas de doble cara promovido por la Comisión Europea.

Este modelo pretende ofrecer certidumbre a los inversores a través de un intermediario público que asegure precios competitivos para las compañías aéreas y márgenes de rentabilidad para los productores.

Vulnerabilidad de la aviación europea ante los combustibles fósiles

El sector sostiene que la reciente escalada de tensión geopolítica en Irán ha puesto de manifiesto la extrema fragilidad de la aviación europea frente a los combustibles fósiles.

El bloqueo parcial del Estrecho de Ormuz ha provocado que el coste del queroseno tradicional se haya duplicado, obligando a aerolíneas como Lufthansa a cancelar decenas de miles de vuelos y llevando las reservas estratégicas de Europa a niveles mínimos históricos.

Desde la coalición insisten en que el riesgo real para la aviación no procede de las políticas climáticas, sino de la dependencia del crudo y de la volatilidad de sus rutas de suministro habituales.

La misiva señala tres grandes barreras que frenan hoy la inversión privada en plantas industriales de eSAF: la falta de visibilidad sobre la rentabilidad a largo plazo, el riesgo tecnológico inherente a las instalaciones pioneras y la carencia de compradores dispuestos a asumir contratos de suministro a 25 o 30 años. Para superar este bloqueo, las organizaciones defienden un sistema de subasta de doble cara, con un agente público, que aporte ingresos estables a los productores y precios asumibles de queroseno sintético para las aerolíneas.

Para sufragar esta transformación, las entidades plantean recurrir a los fondos aún disponibles del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, junto con los recursos obtenidos por la subasta de derechos de emisión de CO2 del propio sector aéreo.

Al mismo tiempo, reclaman al Gobierno que ponga en marcha una política industrial que permita fijar a largo plazo los costes de la electricidad destinada a la producción de hidrógeno verde, materia prima clave para la fabricación de queroseno sintético.

De acuerdo con los firmantes, este paquete de medidas contribuiría a reactivar proyectos industriales actualmente paralizados por la falta de certeza sobre el retorno económico y por el elevado riesgo tecnológico.

El texto subraya además que España cuenta con condiciones especialmente favorables para encabezar este mercado en Europa gracias a su notable capacidad de generación solar y eólica. Iniciativas como “Compostilla Green” en León, promovida por RIC Energy, se plantean como ejemplos de reindustrialización capaces de crear cientos de empleos cualificados en comarcas golpeadas por el cierre de explotaciones mineras y centrales térmicas.

La industria remarca que los próximos meses serán “determinantes” y advierte de que, si no se actúa de inmediato, España podría desaprovechar la ocasión de situar sus proyectos en la primera oleada de construcción de plantas de eSAF en el continente.