La actividad de las fábricas en la zona euro se deterioró aún más en diciembre, lastrada por un nuevo enfriamiento de la demanda, lo que llevó al índice PMI manufacturero a situarse en 48,8 puntos, por debajo de los 49,6 registrados en noviembre. De acuerdo con las cifras difundidas por S&P Global, se trata de la lectura más débil desde marzo.
Un resultado del índice PMI por encima de 50 puntos indica expansión de la actividad en el sector, mientras que una lectura inferior a este umbral implica contracción.
Con el dato de cierre de 2025, la industria manufacturera del área del euro se ha mantenido prácticamente en recesión desde mediados de 2022. Aunque 2025 apuntaba a convertirse en el ejercicio de la recuperación del sector y el ritmo de desaceleración se moderó de forma notable, "no logró convertirse en una trayectoria de crecimiento sostenible".
"La demanda de productos manufacturados de la zona euro se está ralentizando de nuevo", ha comentado Cyrus de la Rubia, economista jefe de Hamburg Commercial Bank, para quien "no es sorprendente que las empresas sigan recortando personal en este entorno".
En diciembre, la producción industrial se deterioró en varias de las principales economías del bloque. Alemania (47 puntos) registró su peor marca en diez meses; Italia (47,9) cayó a su nivel más bajo en nueve meses; y España (49,6) anotó su mínimo en ocho meses. A su vez, Países Bajos (51,1) marcó su nivel más bajo en siete meses, mientras que Francia (50,7) alcanzó su mejor lectura en 42 meses.
"Las empresas no parecen capaces ni dispuestas a generar impulso para el próximo año, sino que actúan con cautela, lo cual perjudica la economía", ha advertido De la Rubia.
No obstante, el economista señala que de cara a 2026 hay expectativas de que el programa de estímulo económico de Alemania y el incremento del gasto en defensa en el conjunto de Europa aporten un nuevo empuje al sector industrial, lo que ha elevado la confianza empresarial.