Un tribunal de Corea del Sur ha dado luz verde de forma parcial a las medidas cautelares planteadas por Samsung Electronics con el objetivo de acotar las protestas de sus empleados ante la huelga convocada para el próximo 21 de mayo, una movilización que podría acarrear un impacto económico cercano a los 60.000 millones de euros.
El Tribunal de Distrito de Suwon ha determinado que el personal de seguridad encargado de prevenir posibles daños en las instalaciones y en los productos de la compañía deberá mantenerse operativo en los mismos niveles que en una jornada normal.
Al mismo tiempo, la Justicia ha impuesto límites a la actuación del principal sindicato de Samsung Electronics durante el paro, vetando la ocupación o el bloqueo de los centros de trabajo de la empresa y prohibiendo que se impida el acceso al resto de trabajadores a sus puestos.
La resolución se ha conocido mientras representantes sindicales y directivos de Samsung mantenían contactos para intentar cerrar un acuerdo de última hora que desactive la huelga prevista en apenas tres días, en la que se calcula que podrían participar alrededor de 50.000 empleados.
Las organizaciones sindicales iniciaron las conversaciones con la empresa a mediados de marzo para reclamar una subida salarial del 7%, la supresión del tope en el pago de bonificaciones y una mayor claridad en el sistema de cálculo de estas, en un contexto en el que Samsung obtuvo entre enero y marzo un 489% más de beneficios que en el mismo periodo del año anterior.
No obstante, a finales de marzo el Sindicato Unido del Grupo Samsung (SGUU, por sus siglas en inglés) dio por rotas las negociaciones, acusando a la multinacional de "falta de sinceridad".
Las últimas rondas de diálogo no apuntan a una solución inmediata del conflicto, debido a la negativa de la dirección a retirar el límite a las bonificaciones, considerada una línea roja por los sindicatos tras la presentación de unos resultados récord.