La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ha alertado de que la supresión de la tarifa regulada de la electricidad, el conocido Precio Voluntario para el Pequeño Consumidor (PVPC), planteada por la Comisión Europea, sería "una decisión precipitada, ya que el mercado eléctrico actual es poco transparente, lo que impide una competencia real".
En una nota informativa, la entidad subraya que, si bien en el mercado libre pueden encontrarse actualmente las ofertas más económicas, la mayoría de las tarifas disponibles resultan "bastante más caras" que la modalidad regulada.
Según sus cálculos, mientras la tarifa regulada PVPC supone un desembolso anual de 708 euros para un hogar tipo con 4,6 kilovatios (kW) de potencia contratada y un consumo de 3.500 kilovatios hora (kWh) al año, la oferta más ventajosa del mercado libre se sitúa en 659 euros/año y la más onerosa alcanza los 1.027 euros/año. Esto implica una brecha de 368 euros anuales entre la tarifa libre más barata y la más cara.
Por este motivo, la organización sostiene que eliminar la tarifa regulada implicaría "exponer a sus ocho millones de clientes a un encarecimiento del 15% de su factura, que es el sobrecoste medio de las tarifas libres".
Ante este escenario, la OCU reclama que, antes de plantear la desaparición del PVPC, se asegure a los consumidores "una comparación clara y sencilla de los precios, plazos y condiciones de las tarifas libres, sean fijas o indexadas".