La red eléctrica española recorta 2,8 GW en dos meses y eleva su saturación hasta el 85,7%

La red eléctrica española pierde 2,8 GW en dos meses y alcanza una saturación del 85,7%, poniendo al límite la conexión de nuevos proyectos industriales.

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Un poste eléctrico David Zorrakino - Europa Press

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El sistema eléctrico nacional ha visto reducirse en torno a 2,8 gigavatios (GW) su capacidad disponible en apenas dos meses -entre octubre y noviembre de 2025-, dejando a buena parte del país prácticamente sin margen técnico para acoger nuevos proyectos. Así se desprende del análisis de Foro Industria y Energía (FIE) y Opina 360, que monitoriza desde octubre el mapa de capacidad de acceso a las subestaciones eléctricas en España y sitúa el nivel de saturación en el 85,7%.

El estudio, elaborado con datos a 1 de diciembre, amplía su cobertura hasta las 6.108 subestaciones de las 29 principales distribuidoras del territorio, que concentran el 97% de los puntos de suministro. Según sus conclusiones, el índice de saturación ha escalado del 82,4% al 85,7%, lo que implica que 5.235 subestaciones ya no disponen de capacidad libre para nuevas conexiones.

En cuanto a potencia, el retroceso también es relevante: se ha pasado de algo más de 10 GW disponibles en octubre a 7.363,2 MW, lo que supone esa merma de cerca de 2,8 GW de capacidad en solo dos meses. El informe constata que el empuje de la electrificación y la puesta en marcha de nuevos proyectos industriales están consumiendo la red a un ritmo muy superior al de su refuerzo.

En este contexto, Foro Industria y Energía y Opina 360 describen un escenario de “estrés” creciente en el acceso a la red, en el que el margen de actuación se reduce y la posibilidad de conexión se convierte en una variable clave para la toma de decisiones y la planificación industrial.

País Vasco, Navarra y La Rioja, al límite de la red

Por áreas geográficas, el mapa de capacidad por subestaciones confirma un patrón cada vez más acusado de saturación estructural en amplias zonas del territorio, especialmente en el norte y el centro peninsular.

El País Vasco continúa como la comunidad autónoma con mayor grado de saturación, con un 99,8%, seguida muy de cerca por Navarra y La Rioja, ambas con un 99,2%.

Si se baja al detalle provincial, ocho provincias registran ya una saturación del 100%, sin margen disponible en ninguna de sus subestaciones: Almería, Málaga, Zaragoza, Albacete, Guadalajara, Salamanca, Álava y Vizcaya.

El contraste con las pocas zonas que aún conservan cierto colchón de capacidad es significativo. De las 50 provincias analizadas, solo seis mantienen más de la mitad de sus subestaciones con capacidad disponible: Islas Baleares (50%), Ourense (52,2%), Pontevedra (58,3%), Las Palmas (59,3%), Asturias (63,7%) y Lugo (78,9%).

En este sentido, el informe subraya que el mapa territorial no solo pone de manifiesto un problema de saturación, “sino un desplazamiento progresivo de la oportunidad industrial hacia enclaves muy concretos, donde todavía existe margen de demanda eléctrica”.

El documento también recalca que, aunque gran parte de España se enfrenta a una red muy tensionada, algunas comunidades y provincias aún disponen de cierto margen para nuevos desarrollos. Sin embargo, matiza que esa disponibilidad no siempre se traduce en capacidad efectiva para la industria, por condicionantes técnicos o de ubicación.

En términos de megavatios disponibles, Galicia encabeza la clasificación autonómica con 1.720,8 MW, seguida de Cataluña (1.024 MW) y Andalucía (870,5 MW). A escala provincial destacan Lugo (1.273,4 MW), Barcelona (801,3 MW) y Asturias (698,2 MW).

La saturación crece más rápido que las mejoras de red

El análisis advierte además de que el avance de la saturación supera el ritmo de cualquier reposición o refuerzo, incluso en territorios que hasta hace poco actuaban como válvulas de escape.

Regiones como Asturias (del 26,1% al 36,3%), Baleares (del 38,6% al 50%), Canarias (del 32,6% al 60,9%) y Castilla-La Mancha (del 85,3% al 93,4%) han experimentado incrementos muy significativos en su nivel de saturación en apenas dos meses.

Asimismo, todas las comunidades han visto disminuir su capacidad disponible, con la excepción de Extremadura (+2,2 MW) y Galicia (+54,6 MW), aumentos modestos frente al deterioro generalizado. Las mayores pérdidas absolutas se concentran en Andalucía (-680,9 MW), Madrid (-455,1 MW) y Comunidad Valenciana (-326,5 MW).

Entre las excepciones, Galicia conserva el mayor margen absoluto, con 1.720,8 MW, seguida por Cataluña (1.024 MW) y Andalucía (870,5 MW). No obstante, el estudio puntualiza que en estos territorios la disponibilidad interna es desigual y su capacidad efectiva puede verse condicionada por factores técnicos y de localización.