El presidente de la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC), Paul Atkins, se ha mostrado a favor de "racionalizar" las actuales reglas de divulgación de la remuneración de los ejecutivos que deben cumplir las compañías cotizadas.
Durante un discurso en Texas, el máximo responsable del supervisor bursátil estadounidense subrayó la relevancia de revisar las obligaciones de transparencia de la SEC para que este marco normativo recupere su objetivo inicial de "proteger al público con la menor interferencia posible en la honestidad empresarial". Esto, a su juicio, pasa por basar las exigencias de información en la materialidad financiera y ajustarlas al tamaño y grado de desarrollo de cada compañía.
En relación con las normas sobre divulgación de la remuneración de la alta dirección, cuya reforma comenzó a estudiarse el pasado mes de mayo, Atkins considera que el entramado regulatorio se ha vuelto excesivamente largo y enrevesado, hasta el punto de haberse convertido "en un monstruo de Frankenstein irreconocible".
En esta línea, advirtió de que, en ocasiones, las normas terminan condicionando la conducta de las empresas en lugar de limitarse a reflejar las decisiones que estas adoptan de manera natural.
Según el presidente de la SEC, la elaboración de toda la información exigida absorbe una cantidad significativa de tiempo de los consejos de administración y genera costes elevados por la necesidad de recurrir a abogados, auditores y asesores especializados. Al mismo tiempo, el volumen y complejidad de los datos pueden restar utilidad a la información para los inversores, que a menudo no obtienen una protección efectiva ni un beneficio claro.
Por ello, Atkins propone en primer término una "racionalización" del sistema, dado que la normativa obliga a detallar la compensación de hasta siete ejecutivos en un ejercicio concreto cuando, salvo el caso del consejero delegado (CEO), el nivel de detalle sobre el resto de directivos suele ser poco relevante para los accionistas y, en la práctica, termina ocultando los datos que realmente les interesan.
"Coincido con los comentaristas en que deberíamos reconsiderar el número de ejecutivos sobre los que se proporciona información sobre la remuneración para calibrar adecuadamente el nivel de divulgación con el coste", ha afirmado Atkins.
En segundo lugar, el presidente del supervisor de los mercados estadounidenses defendió la necesidad de encontrar fórmulas para simplificar la preparación de la información que deben remitir las compañías y, al mismo tiempo, hacerla más comprensible para los inversores. Además, reclamó actualizar los requisitos de divulgación de beneficios con el fin de que reflejen la evolución del entorno y de las amenazas a la seguridad en las dos últimas décadas.