La elevación del salario mínimo interprofesional (SMI) para 2026 hasta los 1.221 euros mensuales, pactada este lunes entre el Gobierno y las organizaciones sindicales, repercutirá en 1,66 millones de empleados, lo que supone el 9% del total de asalariados en España, de acuerdo con las estimaciones hechas públicas por CCOO.
En detalle, el sindicato calcula que el incremento del SMI llegará directamente a 1,42 millones de trabajadores que en 2025 tenían jornada completa y percibían sueldos por debajo del nuevo umbral, es decir, el 9% de quienes trabajan a tiempo completo. Al proyectar este porcentaje sobre quienes tienen contratos a tiempo parcial, se sumarían otras 239.000 personas, de forma que el conjunto potencial de beneficiarios se sitúa en 1,66 millones de asalariados.
Fuentes de CCOO subrayan, sin embargo, que se trata de una proyección “conservadora”, dado que el salario medio por hora en el empleo a tiempo parcial es más bajo que en la jornada completa, por lo que “es razonable suponer que el porcentaje de trabajadores beneficiados por la subida del SMI fuera más alto a jornada parcial que el registrado a jornada completa”.
Para estos cálculos, el sindicato ha recurrido a la información salarial de la Encuesta de Población Activa de 2024 y a la media del coste salarial ordinario de la Encuesta Trimestral de Coste Laboral (ETCl) correspondiente a los tres primeros trimestres de 2025 disponibles.
Según CCOO, el impacto del SMI es especialmente intenso entre los colectivos con peores condiciones laborales: mujeres, jóvenes, personas extranjeras, trabajadores temporales, empleados de agricultura, hostelería o comercio en ocupaciones elementales y residentes en comunidades como Canarias, Extremadura, Murcia o Andalucía.
Mujeres y jóvenes concentran buena parte del impacto
Las mujeres serán las principales beneficiarias del aumento del SMI en 2026, al estar sobrerrepresentadas en los tramos salariales más bajos. Así, el 61% de quienes se verán favorecidos por la subida del SMI serán mujeres.
De hecho, CCOO destaca que la incidencia del SMI sobre las mujeres casi duplica la que tiene sobre los hombres. En términos relativos, la brecha de género se amplía aún más: el porcentaje de asalariadas afectadas por la subida del SMI en 2026 (12,4%) casi duplica el de asalariados varones que notarán la mejora (6,3%).
El perfil predominante entre los perceptores del salario mínimo es el de mujer mayor de 35 años, con contrato indefinido, empleada en el sector servicios en ocupaciones intermedias y residente en Andalucía.
De acuerdo con las cifras del sindicato, casi dos de cada tres perceptores del SMI que se beneficiarán del incremento en 2026 tienen 35 o más años, mientras que el 34% cuenta con menos de 35 años.
La incidencia relativa del SMI es, no obstante, más elevada entre la población joven asalariada, que soporta sueldos medios inferiores a la media general. En concreto, CCOO calcula que el 19,5% de los asalariados a jornada completa de hasta 24 años y el 10,9% de quienes tienen entre 25 y 34 años se verán alcanzados por la subida del SMI. A partir de los 35 años, el peso de la medida cae por debajo del promedio.
Más efecto en temporales y trabajadores extranjeros
En números absolutos, la mayoría de las personas que notarán el incremento del SMI (el 80%) disponen de contrato indefinido. Para CCOO, esto demuestra el papel del salario mínimo como herramienta para sostener las condiciones retributivas de una parte significativa de la plantilla con empleo estable que depende de ese salario como fuente principal de ingresos.
El 20% de quienes se verán afectados por la subida del SMI tienen un contrato temporal, una proporción superior a la tasa de temporalidad del conjunto de la economía, lo que pone de manifiesto la mayor exposición de este colectivo a los cambios en el salario mínimo.
En términos relativos, la incidencia del SMI es más alta entre los asalariados temporales (12,9%) que entre quienes cuentan con contrato indefinido (8,4%).
Asimismo, CCOO apunta que tres de cada cuatro perceptores del SMI poseen nacionalidad española o doble nacionalidad. Por ello, aunque la incidencia entre las personas con única nacionalidad extranjera (15,2%) prácticamente duplica la de quienes tienen nacionalidad española (8%), el grueso de los beneficiarios de la subida del SMI sigue siendo de nacionalidad española.
Comercio, hostelería y agricultura, los sectores más expuestos
Por ramas de actividad, comercio y hostelería serán los sectores donde más se note la mejora del salario mínimo, seguidos, a bastante distancia, por sanidad, educación y administración pública, servicios financieros y profesionales, otros servicios y agricultura.
Casi un tercio de quienes perciben el SMI desarrolla su labor en hostelería o comercio. La incidencia relativa del incremento del SMI es superior en los sectores con salarios medios más reducidos y favorece de forma especial a los asalariados de la agricultura (el 27% de sus trabajadores a jornada completa se beneficia de la subida), seguidos del grupo de otros servicios (25%) y del comercio y la hostelería (13%).
Comunidades con mayor incidencia del SMI
CCOO calcula que, en términos absolutos, el 59% de las personas beneficiadas por el SMI se concentran en las cuatro autonomías más pobladas (Andalucía, Comunidad Valenciana, Madrid y Cataluña). En Andalucía y Comunidad Valenciana la incidencia se sitúa por encima de la media, mientras que en Madrid y Cataluña se coloca por debajo, con una menor intensidad especialmente en el caso catalán.
La incidencia del SMI es más elevada en regiones como Canarias (18%), Extremadura (16,1%), Murcia (13,5%) y Andalucía (13,2%), territorios que comparten un mayor peso de sectores caracterizados por peores condiciones laborales, según explica CCOO.