El coste de la vivienda nueva y usada en España avanzó un 1,6% en abril respecto a marzo, cinco décimas más que el mes anterior, y anotó un incremento interanual del 15,4%, el más intenso desde octubre de 2006 y casi 12 puntos por encima de la inflación de abril, de acuerdo con el Índice General Tinsa IMIE que elabora Tinsa by Accumin a partir de sus tasaciones.
“En abril los precios residenciales incorporan el aumento de la inflación experimentado desde marzo a causa de la guerra en Oriente Medio y registran una nueva aceleración en todas las zonas”, ha subrayado Cristina Arias, directora del Servicio de Estudios de Tinsa by Accumin.
En la comparativa mensual (abril frente a marzo), las capitales y grandes ciudades lideraron el encarecimiento del mercado residencial, con una subida del 1,9%. A continuación se situó el grupo “resto de municipios”, con un avance del 1,7%, y la costa mediterránea, donde los precios aumentaron un 1,6%. En las áreas metropolitanas, el valor de la vivienda creció un 1,3%, mientras que en las islas el incremento fue del 1%.
Si se analiza la evolución interanual (abril de 2026 frente a abril de 2025), las islas registraron el mayor incremento, con una subida del 20,3%. Tras ellas se situaron la costa mediterránea, con un 16,7%, las áreas metropolitanas, con un 15,5%, las capitales y grandes ciudades, con un 15,1%, y el “resto de municipios”, con un 12,4%.
En términos reales, es decir, descontando el efecto de la inflación, todos los grupos continuaron registrando incrementos superiores al 10% y “sustancialmente por encima de la inflación”, salvo el grupo “resto de municipios”, que quedó por debajo de ese umbral.
El mercado aún no recupera los máximos del boom inmobiliario
Según Tinsa by Accumin, el valor medio de la vivienda nueva y usada se sitúa todavía un 2,2% por debajo de los máximos alcanzados en 2007. Las islas constituyen la única zona donde los precios ya han rebasado sus máximos históricos, con un aumento del 24,2%.
En el resto de áreas del país, las cotas actuales permanecen por debajo de esos niveles, aunque las capitales y grandes ciudades se encuentran ya muy próximas a sus máximos previos.
Si se descuenta la inflación acumulada desde entonces, el precio de la vivienda en las islas es todavía un 14% inferior a los picos de la época del “boom” inmobiliario, mientras que en el resto de zonas la brecha supera el 30%.
“El empleo ha vuelto a mostrar resistencia en abril, sosteniendo la solvencia de los hogares. El volumen de compraventas de vivienda se mantiene en niveles robustos superiores a la media histórica, si bien la actividad se modera levemente en los primeros meses de 2026 con respecto al mismo periodo del año anterior, coherente con la asimilación por parte del mercado de las pasadas bajadas de tipos de interés, que a comienzos de 2025 aún no habían finalizado, y con la incertidumbre añadida desde finales de febrero por la guerra en Irán”, ha afirmado Cristina Arias.