La presidenta del Banco Central Europeo, Christine Lagarde, ha reconocido que dentro de la institución existe una clara división ante el “riesgo de actuar demasiado pronto” o “demasiado tarde” en un contexto marcado por la “incertidumbre masiva” derivada de la guerra entre Estados Unidos e Irán.
La responsable del BCE, que en ningún momento ha garantizado que vaya a completar su mandato, ha vinculado en parte esta situación a la forma de comunicar del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, cuya actividad el banco central se ve obligado a seguir de cerca. “Un tuit y la situación mejora; otro tuit y la situación empeora”, ha señalado en el anticipo de una entrevista a TVE difundido por Europa Press.
Lagarde tampoco descarta que la inflación pueda situarse por encima del 3%, un escenario que abriría la puerta a dos nuevas subidas de los tipos de interés, aunque ha precisado que se trataría del supuesto más pesimista contemplado por el organismo. Al mismo tiempo, ha subrayado que confía en que las entidades financieras no endurezcan aún más las condiciones de acceso al crédito para los hogares.