La presidenta del Banco Central Europeo (BCE), Christine Lagarde, ha lanzado un mensaje al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, al recordarle que “lo que es bueno para Estados Unidos no es necesariamente bueno para el mundo”, que asiste al “amanecer de un nuevo orden mundial”, algo que, a su juicio, obligará a replantear en profundidad la arquitectura económica de Europa y de otros países.
En declaraciones a la emisora francesa RTL, la conocida como 'guardiana del euro' ha explicado que el actual inquilino de la Casa Blanca, que ha amenazado con imponer aranceles del 200% a los vinos y champanes franceses, suele aplicar “un enfoque transaccional”, elevando el listón en las negociaciones “a niveles a veces completamente irreales” y complicados de llevar a la práctica.
Por ello, ha remarcado que el continente europeo tiene que reflexionar sobre cómo quiere situarse ante este comportamiento “muy extraño para un aliado” por parte de EEUU, al tiempo que ha añadido que “indicar qué instrumentos tenemos a nuestra disposición”, entre ellos el mecanismo anti-coerción comercial, así como “demostrar determinación colectiva”, forma parte de la respuesta que Europa debe articular.
De esta forma, una vez que las partes se sienten a negociar y Trump haya redefinido su postura, algo que Lagarde confía en que el presidente estadounidense aclare en su intervención de hoy en Davos, “los europeos podrán determinar qué harán juntos”. “Para mí, lo fundamental es la unidad y la determinación”, ha defendido la presidenta del BCE.
En su caso, aunque no tiene en agenda una reunión cara a cara con Trump en el Foro de Davos, la responsable francesa ha querido reiterar al presidente de Estados Unidos que lo que es bueno para su país no es necesariamente positivo para el conjunto del planeta, si bien ha subrayado que sigue siendo imprescindible escucharse mutuamente y cooperar.