Lagarde insiste en que su plan principal es agotar su mandato en el BCE

Christine Lagarde reafirma que piensa agotar su mandato en el BCE hasta 2027, pese a las presiones políticas y especulaciones sobre una salida anticipada.

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La presidenta del Banco Central Europeo (BCE), Christine Lagarde, ha indicado en una entrevista con “The Wall Street Journal” que su “escenario base” sigue siendo completar los ocho años de mandato al frente del organismo, que finalizan en octubre de 2027. Sus declaraciones llegan después de que “Financial Times” publicara que la francesa estaría valorando una salida adelantada para facilitar un acuerdo entre los actuales dirigentes de Francia y Alemania sobre su sustitución.

“Cuando miro hacia atrás a todos estos años, creo que hemos logrado mucho, que yo he logrado mucho”, apunta Lagarde. “Necesitamos consolidar y asegurarnos de que esto sea realmente sólido y fiable. Así que mi escenario base es que esto durará hasta el final de mi mandato”, añade.

La responsable del BCE recalca que su cometido central es garantizar la estabilidad financiera y de precios en la zona euro, además de “proteger el euro, asegurándose de que sea sólido, fuerte y apto para el futuro de Europa”.

En relación con su futuro profesional, Lagarde admite que el Foro Económico Mundial, organización con la que ya se la había vinculado en el pasado como posible destino tras el BCE, es “una de las muchas opciones” que baraja una vez abandone la institución.

Preguntada por si una renuncia anticipada para facilitar que los gobiernos organicen su relevo podría poner en duda la independencia del BCE, Lagarde remarca que “el BCE es una institución muy respetada y creíble, y espero haber participado en ello”.

En paralelo, Andrew Kenningham, economista jefe para Europa en Capital Economics, recuerda que, aunque las conjeturas sobre una marcha temprana de Christine Lagarde no tendrían efectos inmediatos sobre las decisiones de política monetaria, la experiencia muestra que los dirigentes europeos, como los de otros países, tienden a relajar las reglas para asegurarse de que su candidato preferido lidere el banco central.

“Esto socava la imagen del BCE como uno de los bancos centrales más independientes del mundo”, advertía el economista a raíz de la información de “FT” sobre el interés del presidente de Francia, Emmanuel Macron, en acordar el relevo de Lagarde con el canciller alemán, Friedrich Merz, con el fin de evitar la posible influencia de un aspirante de extrema derecha si esta opción terminara imponiéndose en las presidenciales francesas de la primavera de 2027.

Según Kenningham, incluso en el escenario de que el RN llegara al poder en Francia, no tendría capacidad para imponer un perfil que rompiera con la ortodoxia del BCE, por lo que, a su juicio, las inquietudes expresadas en Francia sobre el peso potencial del RN en la política del banco central “parecen exageradas, por no decir un poco paranoicas”.

“En resumen, si bien el momento de la salida de Lagarde no influirá en la política monetaria, no es positivo que los políticos intenten orquestar una salida anticipada, y solo corren el riesgo de aumentar las tensiones políticas sobre el eventual proceso de elección de su sucesor”, concluye el experto.