Leo Express, operador ferroviario checo del que Renfe es el principal accionista, iniciará este domingo sus servicios en el corredor ferroviario más importante de Polonia, reforzando así su presencia internacional entre Polonia y República Checa, según ha comunicado la compañía este viernes.
La empresa pondrá en marcha dos servicios diarios de ida y vuelta en el eje Varsovia-Cracovia y ampliará su red con conexiones hacia República Checa, dando cobertura a alrededor de una veintena de estaciones a lo largo del trayecto.
Al mismo tiempo, la compañía incrementará la oferta en la ruta Praga-Cracovia que ya explota actualmente, elevando el número de frecuencias diarias y consolidando una opción de transporte sostenible para los desplazamientos entre ambas ciudades.
Además, Leo Express tiene previsto duplicar las conexiones entre Varsovia y Cracovia a partir del 25 de junio, hasta alcanzar cuatro frecuencias por sentido, y añadir una frecuencia adicional en la conexión con Praga, motivada por la demanda “positiva”, según ha señalado la empresa.
La incorporación de Renfe al accionariado de Leo Express en diciembre de 2021, mediante la adquisición del 50% de las participaciones, se enmarca en su plan de internacionalización y en su estrategia para posicionarse y optar a la operación de proyectos de movilidad en otros países europeos.
En 2025, la compañía ha mantenido estable su nivel de facturación y ha superado los 4,5 millones de viajeros transportados. Para el ejercicio en curso, prevé sumar al menos 1,5 millones de pasajeros más, lo que le permitiría superar la barrera de los 6 millones.
Con la puesta en marcha del nuevo enlace con Varsovia, se alcanza un “hito” en el desarrollo de Leo Express y en la estrategia de internacionalización de Renfe para ampliar sus operaciones en Europa, subraya la operadora española.