Los analistas han valorado muy positivamente la solidez de la política de remuneración al accionista de Repsol y el empuje de su "rejuvenecido" negocio de Exploración y Producción ('upstream'), después de la presentación este jueves de sus resultados de 2025 y a pocos días del Capital Markets Day del 10 de marzo, en el que la compañía actualizará su "hoja de ruta".
La energética comunicó un beneficio neto de 1.899 millones de euros, un 8,1% superior, y ratificó su compromiso de alcanzar en 2026 una retribución total al accionista, entre dividendo en efectivo y recompras de títulos, de alrededor de 1.900 millones de euros.
En este contexto, las casas de análisis consideran que las acciones del grupo que lidera Josu Jon Imaz aún tienen margen de subida en Bolsa. Los títulos, que ayer terminaron en máximos desde 2015 al rebasar los 18 euros, cuentan con precios objetivo de hasta 21 euros, como en el caso de Santander.
A las 14.45 horas, los títulos de la energética avanzaban un 0,3%, hasta los 18,195 euros, consolidando así esos niveles máximos de la última década. En lo que va de 2026, acumulan una ganancia del 14%.
En un informe, los expertos de Goldman Sachs estiman que Repsol abonará en 2026 un dividendo en efectivo bruto de 1,051 euros por acción, un 7,8% más que en 2025, y pondrá en marcha un primer programa de recompra de acciones de hasta 350 millones de euros con el fin de reducir capital, lo que supondrá una rentabilidad cercana al 10%, "una de las mejores entre las grandes petroleras de la UE", frente a una media del 8,6%.
La firma también resalta que el avance del negocio de 'upstream' de Repsol "genera valor", destacando el arranque de nuevos desarrollos de crecimiento, como el campo León-Castilla en Estados Unidos, el proyecto Cypre en Trinidad y Tobago, o este mismo año el de Pikka (Alaska), entre otros. "Repsol ha rejuvenecido su negocio de E&P, donde hemos visto una mejora material en el crecimiento y la rentabilidad", dijo.
Por otro lado, los analistas de Santander aprecian "un impulso continuo en las acciones de Repsol, con una visibilidad más clara del flujo de caja para 2026 a pesar de las menores expectativas macroeconómicas".
La entidad financiera considera además que Venezuela "ofrece un potencial de crecimiento adicional" y respalda, pese a que varios rivales han optado por el camino contrario, la decisión de la compañía de elevar la remuneración al accionista hasta 1.900 millones de euros, al entender que refleja "confianza en la mejora del negocio subyacente y las perspectivas futuras".
Asimismo, Jefferies, que reitera su recomendación de "comprar" sobre la energética y fija un precio objetivo de 19 euros, destaca el flujo de caja "muy fuerte" de la compañía, así como la estrategia de retribución al accionista diseñada para 2026.